La crisis del PAMI a nivel nacional también impacta de lleno en Santiago del Estero, donde médicos advierten sobre demoras en turnos, restricciones en estudios y una fuerte caída en los ingresos profesionales. Así lo expresó el doctor Federico Canosa, en el programa Actualidad Política en Radio LV11, quien describió un escenario “cada vez más difícil de sostener” para los prestadores.
“El problema no es nuevo, pero ahora se agravó. Cambiaron las reglas de juego y nos redujeron prácticamente un 50% de lo que veníamos cobrando”, explicó el profesional, al tiempo que remarcó que los valores actuales hacen inviable el funcionamiento de los consultorios.
Según detalló, los médicos deben atender una alta demanda de pacientes adultos mayores, con múltiples patologías y tiempos de consulta prolongados, lo que limita la cantidad diaria de turnos. “No se puede atender más de 15 o 16 pacientes por día, y muchas veces trabajamos más horas de las que se reconocen”, indicó.
A esto se suma la restricción en la cantidad de estudios y análisis autorizados. “Hoy te limitan a tres estudios o cuatro análisis por mes, pero al mismo tiempo te exigen completar fichas con datos que requieren más controles. Es un contrasentido”, señaló.
Canosa también advirtió sobre el impacto económico en los profesionales: “De lo que se cobra, hay que pagar alquiler, secretaria, seguros, insumos. El margen es mínimo. En muchos casos ya no conviene tener el consultorio abierto”.
En relación a la atención, aseguró que por el momento los médicos continúan trabajando pese al conflicto. “No podemos abandonar a nuestros pacientes; muchos son de años. Pero la situación no se puede sostener indefinidamente”, afirmó.
Uno de los puntos más críticos es la modificación en el sistema de pago. “Antes cobrábamos por cápita, consulta y control anual. Ahora quieren pagar una suma fija por paciente, aunque venga varias veces en el mes. Eso es inviable”, explicó.
Además, remarcó que la reducción en la cobertura de medicamentos también afecta directamente a los afiliados. “Muchos remedios que antes tenían cobertura del 100% hoy bajaron al 50 o 60%, salvo casos puntuales como diabetes o hipertensión”, indicó.
El profesional también alertó sobre un posible efecto colateral en el sistema público de salud. “Si se restringe el acceso al PAMI, esos pacientes van a terminar en los hospitales, que ya están saturados”, advirtió.
Finalmente, Canosa sostuvo que las negociaciones continúan a nivel nacional y llamó a mantener la esperanza. “Se está dialogando para encontrar un punto medio. Nadie quiere dejar sin atención a los jubilados, pero necesitamos condiciones dignas para trabajar”, concluyó.