Casi en la etapa final del recorrido, los jóvenes del Hogar de Cristo “Madre del Puente Carretero” continúan con entusiasmo su peregrinación hacia el Santuario de la Virgen del Valle, en Catamarca, en una experiencia cargada de fe, esfuerzo y comunidad.
Acompañados por el padre “Pepe”, los chicos vienen compartiendo el camino con distintos gestos de solidaridad que fueron encontrando a lo largo del trayecto. En un video difundido en las últimas horas, el presbítero agradeció el acompañamiento recibido.
“En el camino, lo que cuando salimos del barrio Autonomía parecía mentira, hoy ya estamos cruzando la Cuesta de Portezuelo con todo el Hogar de Cristo y la comunidad, los que están ayudando y también caminando”, expresó.
Además, destacó el apoyo de quienes colaboraron durante la travesía: “Mucha gente nos dio una mano en el camino, así como también quienes acompañaron desde otros lugares, personal de salud, de seguridad y todos los que se enteraron de lo que estábamos haciendo y ayudaron”.
El objetivo de la peregrinación tiene un significado especial: los jóvenes van en busca de una réplica de la Virgen del Valle que será entregada en Catamarca y luego llevada a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en la ciudad de La Banda.
La travesía no solo refleja un acto de fe, sino también un mensaje de unión y esperanza que crece con cada paso.