El abandono de carreras universitarias se ha convertido en una problemática que genera preocupación en el ámbito educativo. Si bien el acceso a la universidad en Argentina continúa siendo amplio, cada vez son más los estudiantes que encuentran dificultades para sostener su trayectoria académica.
En diálogo con Nuevo Diario, la licenciada Victoria Ojeda, psicóloga, explicó que hoy el principal desafío no es ingresar a la universidad, sino permanecer en ella.
Muchos jóvenes enfrentan una fuerte tensión entre el deseo de estudiar para progresar y la necesidad de trabajar para sostenerse económicamente. "Muchos estudiantes deben estudiar y trabajar al mismo tiempo, lo que implica un desgaste físico y emocional muy grande. Esa situación, sumada a factores sociales y económicos, puede generar desmotivación y, en algunos casos, el abandono de la carrera", señaló.
La especialista sostuvo que se trata de un fenómeno multicausal en el que influyen las dificultades económicas, la falta de redes de apoyo y las exigencias propias del ámbito universitario. También remarcó que el primer año suele ser una etapa clave, ya que es allí donde muchos estudiantes definen si continuarán o no con sus estudios.
Además, señaló que muchos jóvenes que llegan desde el interior deben atravesar el desarraigo, alejándose de su familia y de su entorno habitual, lo que también puede impactar en su bienestar emocional y en el rendimiento académico.
Por último, Ojeda indicó que abandonar una carrera suele generar sentimientos de culpa y frustración en los jóvenes, aunque aclaró que muchas veces no se trata de falta de esfuerzo.
"Los jóvenes siguen teniendo ganas de aprender y progresar, pero muchas veces necesitan más acompañamiento y condiciones que les permitan sostener sus estudios", concluyó.