La jornada de celebración en Villa Silípica no estaría completa sin la voz de los verdaderos protagonistas de esta devoción. En medio de la multitud que se acercó al santuario para acompañar la habilitación del nuevo espacio de oración, los peregrinos dialogaron con Nuevo Diario para compartir sus testimonios.
Héctor Prieto es uno de los tantos fieles que llegó al lugar impulsado por un cariño inmenso. Según su relato, el vínculo con la santa santiagueña fue creciendo paso a paso, al notar que su historia estaba un poco dormida o no era muy conocida. Hoy la realidad es completamente distinta, por lo que valoró la intervención del Papa Francisco para lograr la canonización, asegurando que se trata de una etapa de mucha gracia tanto para Santiago del Estero como para el país entero.
Al ser consultado sobre sus sentimientos en esta mañana dominical, Héctor no ocultó su alegría. "Muy feliz, muy contento, muy agradecido y por supuesto con mucha esperanza", expresó ante nuestro medio, anhelando que la gracia de Mama Antula siga acompañando a los más pobres, a los enfermos y a la gente necesitada. Su mensaje para quienes aún no la conocen fue claro: los invitó a buscar su vida de a poco, confiando en que lograrán una identificación profunda y una fe mucho más fuerte.
La devoción no distingue edades, y la presencia de Axel Coronel es el fiel reflejo de ello. El joven de 20 años, oriundo de la localidad de Manogasta, llegó al santuario acompañado por sus compañeros para rendirle un sentido homenaje musical a la santa, una tradición impulsada por la fe que repiten casi todos los años.
Para este músico, pisar el predio significa una vía de escape inigualable de la rutina. "Siento que desconecto con todo, siento tranquilidad", confesó el joven, afirmando que no tiene palabras exactas para definir lo que Mama Antula representa en su corazón.
Con la simpleza propia de su edad, Axel aprovechó los micrófonos para dejarle un consejo directo y sincero a los demás chicos de su generación. "Suelten un rato el celular y salgan a despejar a la Mama Antula", concluyó, invitando a la juventud a experimentar de primera mano la paz que regala el santuario silipiqueño.