Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
La Provincia Aniversario cultural

El Salón de los Espejos celebra 10 años con un gran concierto histórico

Con la participación de Mariana Quainelle y la Orquesta Estable de la UNSE.

El Salón de los Espejos vuelve a latir con fuerza en su décimo aniversario, en una celebración que trasciende lo musical para convertirse en un verdadero reencuentro con la historia cultural de Santiago del Estero. La cita será hoy a las 21 horas, en una velada que promete emoción, identidad y memoria viva.

La destacada pianista santiagueña Mariana Quainelle se presentará como solista junto a la Orquesta Estable de la UNSE, interpretando el Concierto N° 3 para teclado y orquesta de cámara de Johann Sebastián Bach. Para la artista, se trata de un momento profundamente significativo: "Es un sueño cumplido", expresó, al recordar que debió emigrar en 1989 para formarse musicalmente y recién fuera de la provincia pudo escuchar una orquesta en vivo.

El regreso no es solo artístico, sino también emocional. La presentación se realizará en un espacio cargado de simbolismo, donde incluso el piano que utilizará Quainelle —con casi un siglo de antigüedad— forma parte de la historia cultural santiagueña, heredado de su familia y testigo de antiguas tertulias.

Por su parte, el maestro Pedro Barbieri destacó el valor de este concierto como una oportunidad única: no solo por la calidad musical, sino por lo que representa para la provincia. La unión entre una solista local y una orquesta estable marca un hito en el desarrollo cultural y abre nuevas puertas para las generaciones jóvenes.

En ese sentido, tanto los artistas como la directora del teatro, Eugenia Morán, coincidieron en la importancia de democratizar el acceso a la cultura.

La posibilidad de acercar la música académica a nuevos públicos y derribar prejuicios forma parte de una política cultural que busca consolidar al teatro como un espacio abierto, inclusivo y vivo.

A diez años de su recuperación, el Salón de los Espejos festeja su permanencia como símbolo de identidad. Aquella restauración, realizada sin recursos y con esfuerzo propio, hoy se resignifica en cada función, en cada aplauso y en cada historia que vuelve a habitar sus paredes.

El concierto de hoy será, entonces, mucho más que una presentación: será el encuentro entre pasado y presente, entre artistas y público, entre la música y un espacio que vuelve a sentirse como propio.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso