Más allá de la competencia estrictamente culinaria, el noveno Concurso Nacional de Asado con Cuero y Locro Criollo dejó historias maravillosas en el sur santiagueño. Entre los galardonados del multitudinario evento en Sumampa, la participación de Durval Leopoldo Chaud y su grupo de amigos capturó la atención de todos al llevarse una merecida mención especial.
Lejos de las cocinas profesionales, este equipo basó su éxito en una fórmula invencible y cien por ciento afectiva. En diálogo exclusivo con Nuevo Diario, Chaud relató las sensaciones de esta inmensa experiencia compartida, revelando que el grupo está conformado principalmente por ex compañeros de rugby a los que define como verdaderos hermanos de la vida.
Para este entusiasta grupo, la festividad patria comienza mucho antes de encender el fuego. Días previos a viajar, Chaud ya palpitaba el evento en sus redes sociales, dejando en claro que el locro inicia con el hermoso ritual de recorrer los pasillos del Mercado Armonía, eligiendo cada ingrediente con paciencia, organizando al equipo y recordando viejas recetas.
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Esa misma pasión se trasladó luego al predio de Sumampa. "Somos un grupo de amigos que normalmente hacemos cosas juntos para compartir con la gente, como andar en bici en Atacama, hacer el cruce de los Andes o realizar acciones solidarias", detalló Durval, recordando también la jornada solidaria "Chente" que impulsan habitualmente a través de los valores del deporte.
Profesiones diversas
La mención especial otorgada por el jurado premió justamente esa esencia integradora. El propio protagonista reconoció que la iniciativa de sumarse al festival surgió tras realizar un curso de chef, lo que motivó a toda la banda a participar por pura buena onda y ganas de disfrutar el arte culinario local. Este año, la delegación estuvo conformada por Lisandro Gutiérrez, Esteban Fernández, Belisario Auat y los hermanos José María y Juan Trejo, sumando además la presencia del cocinero Enzo Palavecino.
"Nos han entregado un premio más que nada por esta movida que hacemos", remarcó Chaud con inocultable orgullo. Es que, tal como él mismo aclaró, casi ninguno se dedica a las hornallas. En ese gran fogón se mezclaron un médico, un abogado, un contador, un comerciante y un gerente, todos unidos por un mismo objetivo. "Se trata de compartir la amistad y poder festejar esta fecha patria de la mejor manera, haciendo honor a nuestra cultura y a nuestra tradición", concluyó.