En la misa de Nochebuena celebrada este miércoles en la Catedral Basílica de Santiago del Estero, el arzobispo Vicente Bokalic ofreció una profunda reflexión sobre el sentido de la Navidad, destacando la cercanía de Dios con la realidad humana y el acompañamiento permanente a su pueblo.
A lo largo de su homilía, Bokalic remarcó que el nacimiento de Jesús representa a un Dios que elige hacerse pequeño para entrar en la historia de las personas, especialmente en los contextos de dolor, soledad y dificultad. En ese marco, invitó a los fieles a no perder la confianza y a renovar la esperanza en tiempos complejos.
El prelado señaló que la esperanza cristiana no es pasiva, sino que impulsa a ponerse de pie, a salir al encuentro del otro y a construir comunidad. En ese sentido, convocó a fortalecer los vínculos familiares, a acompañar a quienes se sienten solos y a comprometerse con una sociedad más justa y solidaria.
Asimismo, llamó a ser instrumentos de paz y reconciliación, promoviendo una fe que se traduzca en gestos concretos de amor y servicio. “La Navidad nos recuerda que nadie está solo y que Dios camina con nosotros”, expresó durante el mensaje.
Finalmente, Bokalic alentó a vivir la fe de manera activa durante el año que comienza, llevando el mensaje de Jesús a cada ámbito de la vida cotidiana, con humildad, cercanía y compromiso con los demás.