El sentimiento se hizo sentir con fuerza en la Escuela N° 824 "Dr. José Benjamín Gorostiaga". En el marco de los festejos por la Autonomía Provincial, la comunidad educativa se reunió para vivir una jornada que fue mucho más que un protocolo: fue una verdadera demostración de cariño a la historia santiagueña en la mañana del martes. Los jóvenes realizaron el juramento a la bandera provincial, un momento que el director de la institución, Luis Queirolo, definió como "una demostración de afecto a nuestra tierra y a los héroes que nos dieron nuestra autonomía".
En diálogo con Nuevo Diario, Queirolo hizo hincapié en que este tipo de celebraciones no son hechos aislados, sino la culminación de un proceso pedagógico profundo. "No es solamente el día del acto. Cada docente en su grado viene trabajando toda la historia, recordando a los próceres con nuestros alumnos. Buscamos concientizar sobre qué significa Santiago del Estero, sus colores y su himno", explicó. Además, destacó una particularidad que llamó la atención de los presentes: el acto estuvo abocado a las tradiciones más puras de nuestra provincia.
Tras 115 años de vida institucional y 72 años del actual edificio, la escuela atraviesa un presente soñado. "Estamos muy contentos de recibirlos en nuestra casa, y nuestra casa está renovada", expresó Queirolo con orgullo. El director recordó que, al asumir hace cuatro años, los problemas edilicios eran una prioridad urgente. Gracias a las gestiones ante el Gobierno de la Provincia, el año pasado recibieron un edificio totalmente nuevo, equipado con múltiples espacios que antes eran solo un anhelo: biblioteca, laboratorio, sala de música, una moderna sala de computación con netbooks y tablets.
Uno de los logros que más resuena en la comunidad es, curiosamente, algo que para muchos es cotidiano pero que en la "Gorostiaga" tiene sabor a victoria histórica. "En estos 72 años del edificio hemos podido colocar el primer aire acondicionado. Te imaginas el orgullo que representa para nosotros poder brindarles a los niños un lugar climatizado para que trabajen de una mejor manera", relató Queirolo, destacando el trabajo conjunto con la sociedad cooperadora y los padres.
Finalmente, el directivo se refirió a temas de actualidad que ocupan a la comunidad, como la seguridad y el uso de la tecnología. Queirolo llevó tranquilidad al informar que trabajan preventivamente con la Comisaría Seccional Octava, contando con vigilancia policial en los ingresos de ambos turnos. Respecto al uso de dispositivos digitales, dejó un mensaje claro para el hogar: "El celular tiene sus pros y sus contras; es vital para el aprendizaje si se usa bien, pero hay que ejercer un control. La familia tiene que comprometerse a ver qué es lo que nuestros hijos observan". La Escuela Benjamín Gorostiaga reafirma su rol como pilar fundamental de la educación santiagueña.