El reconocido preparador físico argentino Fernando Signorini, quien trabajó junto a figuras como Diego Armando Maradona y Lionel Messi, visitó Santiago del Estero y participó del ciclo Actualidad Política por Radio LV11, donde brindó una extensa entrevista cargada de anécdotas, reflexiones y críticas a la sociedad contemporánea.
“Recién le decía a la gente de la Subsecretaria de Deportes que a mí lo único que no me gusta cuando vengo a Santiago es que me tengo que ir. Sinceramente, este lugar es el país que yo quiero. Aquí no existe la locura inhumana de Buenos Aires, con su agresividad y estrés, donde hasta chicos de seis o siete años ya necesitan psicólogo para encaminar sus vidas”, expresó.
Signorini destacó que en Santiago se cultiva uno de los valores más importantes para revertir la violencia: la cultura. “Parece que a los santiagueños, si no saben una copla o tocar un instrumento, no les dan el documento… y está bien que así sea. Tendría que ser así en todo el país”.
Su vínculo con la provincia está atravesado por la amistad con Musha Carabajal, quien —según contó— le mostró la calidez de su gente. “En más de cuarenta países vi paisajes y comidas maravillosas, pero lo mejor que tienen los lugares es la gente. Y aquí me siento como en ese país que alguna vez conocí y que ya no existe en las grandes capitales”.
Maradona: el hombre y el mito
En la charla, el preparador físico repasó momentos clave de su relación con Diego. Recordó su llegada al equipo del ’10’ tras la grave lesión sufrida en 1983, y cómo un apretón de manos marcó el inicio de una relación profesional y personal que se extendió por casi cuatro mil días.
Sobre el carácter de Maradona, sostuvo: “Era un rebelde con causas. No tiene que ver con que nació en una villa. Hay gente que decide ser oveja del rebaño, pero Diego defendía los derechos de todos como si fueran los suyos. Maradona fue el personaje que se tuvo que fabricar para estar a la altura de las circunstancias; a Diego lo conocimos pocos”.
Críticas al sistema y defensa del deporte como cultura
Signorini fue contundente al afirmar que los sistemas políticos y económicos no están interesados en el deporte como herramienta formativa, sino únicamente en los resultados. “Si ganás, te invitan a la Casa Rosada; si perdés, te tratan de fracasado. Pero fracasar es no intentarlo. El fútbol es un hecho cultural, más ligado al arte que a la ciencia”.
Cuestionó la sobrevaloración de la tecnología en el deporte y defendió métodos de entrenamiento centrados en las condiciones reales del jugador. “Cuando el fútbol era maravilloso, no había gimnasios. El conocimiento científico puede ser útil en otros deportes, pero el fútbol es otra cosa. Es pasión, arte, cultura”.
Messi y Maradona, incomparables
Al ser consultado por la eterna comparación entre Messi y Maradona, fue claro: “No se comparan, se disfrutan. Para saber quién fue mejor tendrían que haber jugado el mismo partido, contra los mismos rivales y en las mismas condiciones, algo imposible. Cada uno fue genial en su época”.
Reconocimiento y legado
Sobre el reconocimiento de Diego en Argentina, consideró que no se compara con el fervor de Nápoles: “Estar con él allá era como estar con un tiburón en una pelopincho. El cariño y la devoción de los napolitanos son inigualables”.
Finalmente, reafirmó su afecto por Santiago: “Repito, lo único que no me gusta es que el lunes me tengo que ir. Pero voy a volver… no se van a liberar tan fácil de mí”.