Luisa Paz, exdelegada del INADI en Santiago del Estero, acusó ayer –en diálogo con Nuevo Diario– que "esos países que nos están mirando y señalando son mucho más racistas que nosotros".
Paz se refirió a las acusaciones –muchas de ellas en redes sociales– de racismo contra Argentina. A la exdelegada le pareció "asombroso cómo el hecho de que Argentina le haya ganado a Inglaterra (en el Mundial 2026) haya generado automáticamente que el algoritmo empezara a producir actos racistas".
La referente nacional transfeminista notó que "mucha gente, de pronto, no entiende cómo funciona el algoritmo"; por lo tanto, "tiene la posibilidad de decir algo que tiene guardado desde hace tiempo". La entrevistada indicó que "hay otros países, como los que justamente nos acusan, que son mucho más racistas; los vemos y conocemos sus historias, que son absolutamente racistas, a diferencia de la Argentina". Sin embargo, Paz advirtió que "por supuesto que hay racismo en Argentina, pero no al nivel del racismo que existe en otros países como España, Francia y Estados Unidos, que tienen muy arraigado, y es muy transversal, el racismo".
La exdelegada recordó la Ley de Actos Discriminatorios, sancionada en 1988; aunque la consideró "un tanto laxa".
La referente sugirió "modificar" la Ley 23.592 y "agregar algunos artículos" porque "a medida que hemos avanzado en leyes y cuestiones que tienen que ver con derechos", esa normativa "ha quedado en stand by".
En rigor, la Ley de Actos Discriminatorios obliga a los responsables de actos discriminatorios a cesar la conducta y reparar el daño. Asimismo, establece penas de prisión e incremento de las condenas si los delitos están motivados por odio o prejuicio.
Vale mencionar que entre 2008 y 2022 hubo entre 1.800 y 2.800 denuncias anuales por discriminación ante el INADI y que el 5,8% correspondió a nacionalidad o migración.
Por otra parte, la entrevistada destacó que la legislación antirracial brasileña "es mucho más severa y profunda", y "esa es una de las maneras de combatir el racismo".
La brasileña es más amplia y prevé penas de prisión para distintas conductas discriminatorias. La Constitución establece que "la práctica del racismo constituye un delito no excarcelable bajo fianza e imprescriptible" y que está sujeto a pena de reclusión. Existe también la Ley 7.716/1989 (conocida como Ley de Delitos Raciales), que tipifica conductas discriminatorias por raza, color, etnia, religión o procedencia nacional. Además, en enero de 2023 la Ley 14.532/2023 equiparó la "injuria racial" (insultar u ofender a alguien por motivos raciales) al delito de racismo, elevando la pena a dos a cinco años de prisión, con multa.