La comunidad católica de Quimilí vivió días de profunda emoción con la despedida del padre José Przybysz, párroco de Santa Rosa de Lima, quien regresará a su patria natal, Polonia, luego de 14 años de servicio pastoral en la diócesis. El sacerdote desarrolló su misión primero en la parroquia San Pedro y San Pablo, especialmente en la comunidad de El Colorado, desde donde atendió numerosos parajes, pasajes y comunidades rurales. Posteriormente, durante los últimos ocho años, estuvo al frente de la parroquia Santa Rosa de Lima, en el centro de la ciudad de Quimilí.
Desde la Iglesia destacaron y agradecieron "la vida, la entrega, el testimonio y el servicio misionero" del padre José en tierra santiagueña. "Hoy el padre José puede cosechar el cariño, la gratitud y la amistad de tantas personas y comunidades que lo han acompañado durante su ministerio sacerdotal entre nosotros", expresaron en el mensaje difundido por la comunidad parroquial. Asimismo, le desearon un buen regreso a Polonia y que continúe "con fidelidad, alegría y espíritu misionero allí donde la Iglesia lo envíe".
En el mismo comunicado también se informó que el padre Carlos Alberto Moresco continuará residiendo en Weisburd y asumirá la atención pastoral de la parroquia Santa Rosa de Lima de Quimilí, tras haber sido designado administrador parroquial. Uno de los momentos más emotivos se vivió durante la misa de despedida celebrada el pasado domingo, cuando una feligresa expresó en nombre de toda la comunidad un profundo mensaje de reconocimiento y afecto hacia el sacerdote. "Hoy nos invade una profunda mezcla de tristeza y gratitud al despedir al pastor que dejó su Polonia natal para entregarlo todo en Quimilí", expresó al inicio del mensaje.
La comunidad recordó además el difícil proceso personal que atravesó el sacerdote al despedir desde la distancia a seres queridos de su familia en Polonia, situación que afrontó "sin bajar los brazos", transformando el dolor en más servicio y entrega. "Hoy regresa a su patria con las manos llenas de almas agradecidas. Se lleva el polvo de nuestros caminos, el calor de nuestro sol y el amor eterno de un pueblo que aprendió a sentirlo parte de su familia", concluyó el emotivo homenaje.