El Centro Integral de Salud (CIS) Banda se consolida como uno de los principales centros de referencia del norte argentino para el tratamiento de niños con fisura de labio y paladar, una malformación congénita que afecta a unos 50 recién nacidos por año en Santiago y que requiere un abordaje interdisciplinario desde los primeros meses de vida.
Así lo explicó el cirujano infantil Dr. Carlos Marrodan, integrante del equipo que desarrolla este trabajo en el hospital bandeño, donde semanalmente se realizan intervenciones quirúrgicas tanto de patologías infantiles frecuentes, como hernias y fimosis, como de casos complejos de fisura de labio y paladar, conocida popularmente como "labio leporino".
"Lo que está en juego no es la vida del niño, sino su calidad de vida. Una buena apariencia facial y una correcta pronunciación son fundamentales para que pueda integrarse plenamente a la sociedad", señaló.
El especialista indicó que el tratamiento comienza desde el nacimiento. La primera cirugía, destinada a reparar el labio y la nariz, se realiza alrededor de los tres meses de vida, mientras que la reconstrucción del paladar se lleva a cabo cuando el niño cumple aproximadamente un año. Posteriormente, algunos pacientes requieren nuevas intervenciones para corregir detalles estéticos o funcionales durante la infancia y la adolescencia.
Marrodan destacó que el éxito del tratamiento no depende únicamente de las cirugías. En el CIS Banda trabajan también una fonoaudióloga, profesionales de odontología y psicopedagogía, quienes acompañan el desarrollo del niño para mejorar el habla, la alimentación, la dentición y su integración escolar y social.
"Operar es solo una parte del tratamiento. El trabajo cotidiano de reeducación del habla y el seguimiento odontológico son fundamentales para que estos niños puedan desarrollarse normalmente", afirmó.
El cirujano explicó además que las causas de esta patología aún no están completamente determinadas. Si bien existen antecedentes familiares en algunos casos y estudios que relacionan la falta de ácido fólico durante el primer trimestre del embarazo con un mayor riesgo, hasta el momento no existe una causa única comprobada.
En la actualidad, el equipo realiza alrededor de 100 cirugías por año vinculadas a esta patología, cifra que surge de la necesidad de efectuar al menos dos intervenciones principales a cada uno de los cerca de 50 niños que nacen anualmente con esta condición en la provincia. Esta planificación permite prever camas hospitalarias, horas de quirófano, insumos específicos y la participación coordinada de todos los profesionales involucrados.
El servicio del CIS Banda también recibe pacientes provenientes de Tucumán, Catamarca y Chaco, debido a que en algunas de esas provincias los equipos especializados dejaron de funcionar o se encuentran en proceso de reorganización. Además, una vez por semana los profesionales se trasladan al Hospital de Las Termas de Río Hondo para acercar la atención a familias del interior provincial y reducir las distancias que muchas veces dificultan la continuidad de los tratamientos.
El especialista remarcó que la accesibilidad resulta clave, ya que estos pacientes requieren controles médicos, sesiones de fonoaudiología, atención odontológica y evaluaciones periódicas durante varios años. "La familia hace un camino permanente entre su casa y el hospital, por eso es importante facilitar el acceso y evitar traslados innecesarios", expresó.
Finalmente, el cirujano resaltó la importancia de difundir la existencia de este servicio público especializado. "Es fundamental que las familias sepan que tienen dónde acudir. Nuestro objetivo es que cada niño llegue al jardín de infantes en condiciones muy similares a las de cualquier otro, con una buena calidad de vida, una correcta comunicación y plenamente integrado a su comunidad", concluyó.