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La Provincia El religioso se desempañaba en la Iglesia San José, de la cabecera del Depto. Taboada

En Añatuya despiden al padre Juan Pablo Ortiz, quien dejó una profunda huella de fe y servicio

Su deceso se produjo en la provincia de Buenas Aires, donde era tratado médicamente por una cruel enfermedad.

La comunidad católica de Añatuya y su obispado atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento del padre Juan Pablo Ortiz, quien en los últimos años desarrolló una intensa tarea pastoral al frente de la Parroquia San José, convirtiéndose en una figura muy cercana y querida por vecinos y fieles.

El sacerdote se encontraba internado en la provincia de Buenos Aires al momento de su deceso, noticia que rápidamente generó conmoción y una extensa cadena de mensajes de despedida y acompañamiento en distintos espacios comunitarios y redes sociales.

A lo largo de su ministerio, el padre Ortiz se destacó por construir una relación directa con la comunidad, basada en la escucha, el acompañamiento espiritual y una permanente presencia en los momentos más importantes de la vida de muchas familias.

Quienes compartieron actividades religiosas junto a él lo recuerdan como un hombre de profunda fe, comprometido con su misión pastoral y especialmente atento a las necesidades de quienes atravesaban situaciones difíciles.

Desde la Parroquia San José y distintos sectores vinculados a la Iglesia comenzaron a multiplicarse las expresiones de reconocimiento a su labor, destacando no solo su trabajo evangelizador sino también su sensibilidad social y su capacidad para generar espacios de encuentro y contención.

La noticia también despertó numerosas muestras de afecto por parte de ex integrantes de grupos parroquiales, catequistas y vecinos que encontraron en el sacerdote una guía espiritual y una presencia constante en distintos momentos de sus vidas.

"Su legado permanecerá en cada gesto de servicio, en cada celebración compartida y en cada persona que encontró en él una palabra de aliento", expresaron allegados al ámbito parroquial. Mientras la comunidad continúa acompañando con oraciones a sus familiares y a toda la comunidad religiosa, se aguardan definiciones oficiales respecto de las ceremonias litúrgicas y homenajes que se realizarán para despedir al sacerdote.

Su partida deja una marca profunda en Añatuya, donde será recordado como un pastor cercano y siempre comprometido con su vocación.

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