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La Provincia Santiagueños por el mundo

De La Banda a Italia, Antonella cruzó el mundo en busca de sus raíces y el amor

Con el apoyo constante de su familia y gracias a su pareja pudo cumplir su sueño y vive en la ciudad natal de su tatarabuelo.

Antonella Nediani es una joven santiagueña, oriunda de la ciudad de La Banda, que hoy vive en Italia tras un largo camino marcado por la búsqueda de sus orígenes familiares, el esfuerzo académico y una historia de amor que terminó de definir su destino. Su llegada a Europa se concretó en julio de 2021, en pleno contexto de pandemia, atravesando múltiples dificultades burocráticas y sanitarias.

En comunicación con Víctor Gauna y Nancy Urquiza, en el programa "A Primera Hora" por LV11, que se emite de lunes a viernes de 6 a 8.30, la entrevistaron para que se conozca su historia.

"Yo he llegado en julio del 2021, en plena pandemia. Ha sido difícil", relató, al tiempo que explicó que su vínculo con Italia comenzó desde muy pequeña. A los 9 años ya estudiaba italiano, motivada por la historia familiar y por la investigación que su padre había iniciado durante la crisis del 2001, una etapa en la que muchas familias argentinas buscaron emigrar.

En aquel entonces, la familia intentaba reconstruir sus raíces italianas enviando cartas al país europeo, "buscábamos los orígenes de la familia, algo que creo que se repite en muchas familias argentinas con ascendientes italianos", recordó.

En 2015, Antonella obtuvo junto a su hermana, la doctora Yanina Nediani, una beca para estudiar en Europa. Fue en ese viaje cuando conoció Faenza, la ciudad natal de su tatarabuelo y donde actualmente reside. "Realmente me he enamorado de la ciudad. Fue un sentimiento muy fuerte después de tantos años de búsqueda", expresó.

Tras regresar a Santiago, en 2017 su vida dio un giro inesperado. A través de Facebook conoció a quien hoy es su pareja, Fabio, oriundo de Faenza. "Todos los santiagueños por el mundo, la mayoría, tienen al amor como detonante", comentó entre risas. La historia comenzó de manera particular: Antonella buscó un nombre que le gustaba —Fabio— en la red social, iniciando así una conversación que luego se transformó en un vínculo sólido.

Con el tiempo, ambos decidieron apostar a la relación y proyectar una vida juntos. En 2020, Fabio viajó a Santiago para conocerla personalmente y, posteriormente, le pidió que finalizara sus estudios antes de emigrar. "Venir a otro país sin un título es muy difícil", explicó. Así, Antonella se recibió de abogada en plena pandemia.

Su ingreso a Italia en 2021 no fue sencillo. Debido a las restricciones sanitarias, solo pudo viajar acreditando formalmente su relación de pareja. Fabio debió realizar una declaración ante escribano y numerosos documentos. "En el aeropuerto me han pedido absolutamente todo. Si no tenía eso, no podía pasar", recordó.

El contexto del COVID-19 obligó a muchas personas a atravesar situaciones excepcionales. "Nos impulsó a hacer acciones que nunca habríamos imaginado, como acreditar vínculos de esta manera", reflexionó.

Ya instalada en Italia, Antonella también se enfrentó a otra realidad compleja: la burocracia. "Es un país burocráticamente muy difícil. Te mandan de una oficina a otra y te piden tasas hasta por el aire que respiras", señaló. Según explicó, este es uno de los principales obstáculos que enfrentan quienes emigran.

En relación a las publicidades que promocionan viviendas económicas en Italia, aclaró: "Te venden una casa a un euro, pero tenés que comprometerte a invertir 80 mil euros en cinco años para refaccionarla. Generalmente son casas que están en muy mal estado", explicó.

Asimismo, destacó que estas iniciativas buscan revertir el envejecimiento de la población. Sin embargo, advirtió que existen dificultades vinculadas a las políticas de reconocimiento de ciudadanía para descendientes de italianos. "Me dedico a migraciones y veo que estas políticas impiden el ingreso regular de muchas personas, lo cual termina perjudicando a la propia población italiana", sostuvo.

Hoy, desde Faenza, la santiagueña continúa construyendo su vida, combinando su profesión con su experiencia personal como migrante. Su historia refleja no solo el recorrido de una joven que siguió sus raíces, sino también el de muchos argentinos que, entre sueños, dificultades y afectos, encuentran en el mundo nuevas oportunidades.

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