El profesor de folclore Cristian Melián dialogó con Nuevo Diario luego del reconocimiento que recibió su hijo, Mateo Melián, por parte del Concejo Deliberante, en un emotivo acto que puso en valor no solo el talento del joven bailarín, sino también el rol fundamental de la familia y la cultura en el desarrollo de los niños en el contexto social actual.
Visiblemente emocionado, Melián expresó su orgullo por el camino recorrido por su hijo, quien comenzó a bailar a los tres años y hoy, con apenas diez, ya cosecha importantes logros. "Pasa rápido el tiempo, la verdad que uno no se da cuenta. Verlo hoy emocionado también a él, empezando a dimensionar lo que está logrando, nos llena de orgullo", señaló.
Sin embargo, más allá del reconocimiento, el docente puso el acento en un aspecto clave: la necesidad de acompañar a los chicos en esta etapa de sus vidas, especialmente en el contexto social que atraviesa el país. En este sentido, remarcó la importancia de que los niños cuenten con espacios de contención y desarrollo.
"Es muy importante tenerlos en el ámbito de la cultura, en este caso la danza, o cualquier actividad. Que bailen, que practiquen un instrumento o hagan deporte. Es fundamental que estén ocupados, sobre todo a esta edad y por toda la situación que estamos pasando hoy en día", sostuvo.
Melián fue enfático al señalar que el acompañamiento de la familia es determinante en este proceso: "Es muy importante el apoyo de los padres, de los familiares, de los mayores. Ese acompañamiento es clave para que los chicos puedan crecer, desarrollarse y mantenerse en un camino positivo".
En esa línea, destacó que estos espacios no solo permiten potenciar talentos, sino también alejar a los niños de situaciones de riesgo. "Está bueno que tengan su espacio, su reconocimiento, que se sientan valorados. Eso también los motiva a seguir por este camino", agregó.
Actualmente, la academia Juan Saavedra, dirigida por Melián y la profesora Paola Romero, cuenta con alrededor de 50 alumnos de distintas edades, desde niños de tres años hasta adultos, consolidándose como un espacio de formación y contención en la comunidad.
Finalmente, el profesor valoró el reconocimiento otorgado a su hijo como un impulso no solo para Mateo, sino también para otros niños y jóvenes artistas de la ciudad: "Hay muchísimo talento en Santiago del Estero, y estos gestos sirven para visibilizarlo y motivar a los chicos a seguir creciendo".