“El amor es más fuerte. Las tres principales pasiones humanas son el amor, el odio y el dinero. Y las grandes historias de ficción son de alguna de ellas o de todas ellas mezcladas”, plantea el máster en lingüística y especialista en estudios culturales Pedro Arturo Gómez, en un diálogo profundo con Nuevo Diario sobre las significaciones alrededor o sobre la idea del amor o el amor romántico en el cine y la cultura.
El “amor” o el concepto como tal ha sido abordado de diferentes maneras desde el cine o la cultura de masas. El amor romántico como tal ha sido presentado, según la época y según las regiones. Sobre eso y en el marco del Día de los Enamorados o el Día de San Valentín, que se celebra cada 14 de febrero, analizamos el concepto y su tratamiento a través de las denominadas industrias culturales. Para ello, brindó su mirada el máster en lingüística y especialista en estudios culturales, Pedro Arturo Gómez.
El cine y el romance
“El cine desde sus orígenes trabajó el amor en términos del amor romántico, es decir, el romanticismo. Y con un esquema tradicional, el amor romántico heterosexual, procreativo, recortado sobre ese patrón cultural, el patriarcado. Tradicionalmente, el cine trabajó el amor desde ese modelo hegemónico, a partir de un modelo heteronormativo, patriarcal y en términos románticos”, planteó primeramente.
A su vez, siguió: “Eso ha ido cambiando a lo largo de estos años, en más de un siglo de existencia que tiene el cine y también, de acuerdo, a todos los cambios sociales, culturales y políticos, sobre todo el cambio que ha experimentado la idea de amor, el sentimiento de amor, sino también la manera de vivir y entender el amor de pareja. También se ha puesto en crítica el sentido romántico del mismo amor. A partir del surgimiento y la expansión del desarrollo de los feminismos y de los movimientos que tienen como núcleo las sexoafectividades diversas”.
Una temática lucrativa
Con respecto a la permanencia de la temática sobre el amor o el romance en las historias que se muestran en el cine, planteó: “El amor, en términos de pareja, siempre ha sido un tema inagotable en el cine y en las historias de ficción. Si no, piensen en un género básico del cine y después de la ficción televisiva: el melodrama, que siempre tiene un núcleo de amor romántico. Es más, tiene como eje las peripecias del corazón. Siempre que se trate de la pasión amorosa, es una fuente muy atractiva y lucrativa para las ficciones cinematográficas, por el atractivo que ejerce sobre el público”.
“La cultura de masas, la industria del entretenimiento ha sabido interpretar eso. Y hay dos géneros cinematográficos que siempre han sido muy atractivos para el gran público: el cine de terror y el cine de amor. O un subgénero como la comedia romántica, que es la celebración del azar, del encuentro. Por ejemplo, en la actualidad, una de las series del momento y de mayor éxito es “Más que rivales”. Una historia de amor entre dos chicos, dos jugadores de hockey, y ha sido un suceso internacional. Una historia de amor, justamente”, argumentó.
“Las historias de amor también pueden estar insertadas en historias que pertenezcan a otros géneros de la ficción. Como ciencia ficción, acción, entre otros”, aclaró.