Perón y "Evita" celebraron la llegada de 1946 en la "Madre de Ciudades" (Por Guillermo Abregú, editorialista de Nuevo Diario).
El 31 de diciembre de 1945, a las 17.30 horas, procedentes de Tucumán, Perón y "Evita" arribaron en tren a la estación Ferrocarriles del Estado de la ciudad de Santiago del Estero. Una gran concurrencia de trabajadores convocados por la dirigencia gremial, políticos y militantes del naciente partido Laborista que contaba con la adhesión de sectores radicales escindidos de la U.C.R. que conformaba la Unión Democrática junto a los partidos Socialista, Comunista y Demócrata Progresista para enfrentarse electoralmente a Perón; la juventud peronista, grupos nacionalistas y una numerosa presencia de mujeres consustanciadas con la causa revolucionaria de las reivindicaciones sociales y ansiosas por conocer a su líder y a Eva Duarte de Perón –a la que ya admiraban por su ímpetu y participación de aliento junto al movimiento sindical reclamando la libertad de Perón en la movilización popular del 17 de Octubre-, les ofrecieron un expresivo recibimiento.
Entre los asistentes más conocidos del plano político local se encontraban el coronel Justiniano De la Zerda (ex radical y ex profesor de Perón en el Colegio Militar), el presidente de la JP santiagueña Dr. Francisco López Bustos, Guillermo Robles Ávalos, el Dr. Santiago Corvalán, el conductor del sindicalismo Alfonso Valle Martínez, el Dr. Jorge Argañaráz, el Arq. Aníbal Oberlander, José María Lami Hernández, Jesús Julián y Pedro Infante (futuros ministros y diputados provinciales), las activistas María Luisa Hoyos (docente), Melitona Ledesma, Selva Caballero, Evangelista de Cáceres (en su casa se realizaban las reuniones de las primeras mujeres peronistas santiagueñas), Crescia de Vega, Irma Montes y Amanda de Ibarra –entre otras-.
Luego de unas palabras de Alfonso V. Martínez (presidente del partido Laborista), Eduardo Colom (editor del diario La Época de Buenos Aires) y del Dr. Bustos Fierro (referente de la Junta Renovadora –anti Unión Democrática- de la U.C.R, de Córdoba), poco antes del anochecer, alrededor de las 20, Perón salió a uno de los balcones frontales del tradicional hospedaje, para dirigirse a los presentes.
Un discurso de sinceramiento doctrinario y programático
Frente a una concurrencia que no llegó a colmar la Plaza Libertad frente al hotel –no obstante el apoteótico pronunciamiento popular del 17 de Octubre en la Plaza de Mayo, en respaldo de su líder, que marcó un antes y un después en la política argentina, trascendiendo a la perpetuidad de los tiempos-, Juan Domingo Perón se dirigió por primera vez al pueblo santiagueño, en el marco de su campaña proselitista presidencial y para apoyar la candidatura a gobernador de su amigo y camarada durante toda la carrera militar, como así uno de los creadores junto a él del GOU, el coronel –santiagueño- Aristóbulo Eduardo Mittelbach.
El líder del creciente movimiento peronista comenzó reconociendo el apoyo de los santiagueños y puso e resalto el programa de reformas sociales y económicas que aspiraba a poner en práctica de llegar a ser presidente, continuando con los preceptos puestos en práctica por el gobierno surgido por la revolución de 1943, como clave para alcanzar la libertad absoluta, en base a la libertad económica de los pobres, porque –se preguntaba-: "¿Se puede hablar de una libertad en la cual se es esclavo de la miseria y de la desesperación?". Puso como ejemplo "a la vieja Francia, cuando millares de descamisados marchaban por las calles de París en busca de la redención, que terminó con la toma de la Bastilla, toma simbólica para la humanidad que la puso bajo la protección de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad". Agregaba: "El pueblo argentino debe recordar en la advocación gloriosa de estas tres palabras, el cumplimiento de la Constitución y su fe milagrosa en esa inspiración de la vieja Francia… Porque nuestra revolución está fijando nuevos rumbos para una nueva Argentina, más libre, más digna, más justa, más democrática, y reaccionamos en contra de aquellos que ponen en duda la sinceridad de nuestras declaraciones; le enrostramos que esos hombres no están capacitados para criticar nuestra obra cuando se pasaron prometiendo lo que jamás fueron capaces de realizar. Nosotros hemos sostenido que `mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar'…
"… Nuestra revolución está fijando nuevos rumbos, en lo económico para beneficio de los trabajadores. En lo Industrial, con una reforma para un desarrollo con promoción social. Y en lo político, con ideales capaces de asegurar el progreso y la grandeza de la Nación...". En su discurso resumió los postulados de la doctrina que comenzaba a elaborarse, destacando que el año1946 sería decisivo para el destino de la Patria.
En comentarios posteriores de los corrillos políticos, se dijo que la convocatoria a la concentración en la Plaza Libertad, había sido boicoteada para impedir una gran concurrencia, por un sector radical-laborista -encabezado por Rosendo Allub- que pretendía imponer sus candidatos en la lista peronista que se había confeccionado para las elecciones, y que ya había provocando una disidencia interna que desplazó al renombrado historiador Orestes Di Lullo, que al principio del "armado de boletas" sonaba para ser postulado para gobernador. Pero a pesar de la "crisis interna" entre ciertos sectores de radicales devenidos en laboristas (como Corvalán y Allub) y de laboristas divididos en dos sectores (De la Zerda y representantes barriales y sindicales conducidos por Alfonso V. Martínez), la presencia de Perón y "Evita" tuvo el sobrado peso para imponerse sobre toda divergencia partidaria local, captando el apoyo de la mayoría de los santiagueños que dos meses después (el 24 de febrero) le darían el triunfo electoral a Perón como Presidente de la Nación y a Mittelbach como Gobernador de la Provincia.
Despedida de 1945 y grandes esperanzas para 1946
Para despedir la última noche de 1945 y celebrar la llegada del nuevo año 1946, el entonces coronel Perón y María Eva Duarte, fueron invitados por la familia santiagueña de Jorge Pedro Álvarez a una cena en su domicilio ubicado en la calle Independencia 186, casi 9 de Julio. Jorge Álvarez era un apreciado amigo de Perón desde sus tiempos juveniles, quien organizó el convite en homenaje a la prominente y feliz pareja de recién casados (habían contraído matrimonio por civil el 22 de octubre y por iglesia el 10 de diciembre). La fotografía de ese acontecimiento que ilustra esta nota, fue publicada por la revista Caras y Caretas (edición 2236), uno de los pocos medios que reflejó la noticia, con el título: "Evita y Perón celebran el Año Nuevo en Santiago del Estero".
La visita de Perón y "Evita" a Santiago del Estero, recibiendo el año nuevo de 1946 en nuestra ciudad Capital, marcaría un hito de la historia política provincial, por lo especial de la celebración, en plena campaña electoral de quien resultaría presidente de la Nación dos meses más tarde, junto a la mujer que se transformaría en el ícono femenino más sobresaliente en el país y el mundo por su lucha revolucionaria por las reivindicaciones sociales y de los derechos de la mujer.