Varias familias domiciliadas en La Paulina, a unos 15 kilómetros de Añatuya (Depto. Taboada), habrían quedado aisladas completamente debido al desborde del Río Salado.
Parientes de algunos afectados compartieron con este medio un par de postales donde se advierte la seriedad de la situación.
Ruegan la intervención de las comisiones municipales competentes para llevar alguna solución a la problemática.
"Necesitamos una retroexcavadora para salvar a la población haciendo un desagüe. Nos sentimos abandonados. Al camino que tenemos de salida a Tacañitas, para abastecer nuestras necesidades, el agua lo cortó y en la población quedaron varias familias con niños y personas mayores. Debido al agua, los pobladores no pueden trabajar", mencionan.