Destacable y noble. Así podría calificarse el desinteresado gesto que tuvo un muchacho santiagueño en la mañana de hoy, en pleno Centro, cuando al ver a un indigente descalzo se sacó sus zapatillas y se las regaló, marchándose él mismo descalzo, pero seguramente con el corazón muy lleno.
Un policía que se encontraba trabajando en el lugar, pues fue a verificar si el indigente se encontraba bien, retrató lo sucedido, tomó algunas fotografías y las envió al Whatsapp de las Noticias para que Nuevo Diario pudiera compartirlas.
Una actitud para aplaudir de pie. De esas que, sin dudas, no cualquiera tiene...