La Cámara de Diputados fue escenario de una situación inesperada cuando la legisladora de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, aplaudió al diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois, tras su pedido de implementar un narcotest obligatorio para altos funcionarios del Estado.
Durante una encendida intervención, el referente de Patria Grande cuestionó al Gobierno nacional y denunció lo que definió como “narcocapitalismo”. En ese marco, reclamó el tratamiento de un proyecto impulsado por la diputada Natalia Zaracho que propone exámenes toxicológicos obligatorios para legisladores, integrantes del Gabinete —“del presidente para abajo”—, jefes policiales y jueces de la Corte Suprema.
“Todos los diputados, todos los senadores, jefes policiales, y jueces de la Corte tenemos que hacernos un narcotest”, expresó Grabois desde su banca.
En ese momento, Lemoine comenzó a aplaudir con una sonrisa visible, gesto que fue acompañado por otros legisladores del oficialismo. El propio Grabois agradeció la reacción y redobló la apuesta: “Hagamos un narcotest para ver quién financia a los narcos”.
La cuestión de privilegio planteada por el diputado opositor estuvo atravesada por fuertes críticas a la represión de manifestantes durante la movilización contra la reforma laboral y por cruces constantes con el legislador libertario Álvaro Martínez, quien lo interrumpió en varias ocasiones.
“Compiten entre jurisdicciones para ver quién es más sádico e inhumano”, lanzó Grabois en referencia a los operativos de seguridad, en un discurso que elevó la tensión política en el recinto y dejó una postal inesperada: el aplauso cruzado entre espacios enfrentados.