El arranque del año trajo un leve alivio en materia de precios. Según las estimaciones privadas, la inflación de enero mostró una desaceleración respecto al 2,8% registrado en diciembre, rompiendo así con la racha alcista que se venía arrastrando desde mediados de 2025. Sin embargo, el índice no logró perforar el piso del 2% mensual.
El consenso de los analistas ubica la variación de precios entre un 2,2% y un 2,6%, una cifra que, si bien es menor al cierre del año pasado, confirma que la inercia inflacionaria sigue instalada. La inflación interanual (de año a año) se estima en el orden del 32%.
Qué subió y por qué
El reporte de la consultora Equilibra midió un 2,2% para enero. Los rubros que más golpearon el bolsillo fueron los estacionales, típicos de las vacaciones: Restaurantes y hoteles (3,8%). También subieron fuerte "Alimentos y bebidas" (3,1%) y Salud (2,8%).
Por su parte, la consultora C&T (que estimó un 2,4% general) advirtió que el rubro Alimentos fue el que más subió en su medición (4,1%), impulsado fuertemente por el aumento de las verduras. La carne aumentó cerca de un 5%, aunque a un ritmo menor que en meses anteriores.
Las causas del freno
Según los economistas, hubo tres factores clave para que la inflación no se dispare más:
- Dólar estable: Ayudó a contener los precios de bienes básicos.
- Menos tarifas: Hubo una baja en la presión de precios regulados (transporte, nafta) comparado con el "fogonazo" de diciembre.
- Carne más calma: Si bien subió, no lo hizo con la violencia de finales de 2025.