El Gobierno nacional oficializó una noticia que impacta de lleno en la economía de los jubilados y pensionados de menores ingresos: el bono adicional se mantendrá congelado en $70.000 para el mes de febrero. Al no actualizarse, este monto sigue perdiendo poder adquisitivo frente a una inflación acumulada que ya ronda el 180% desde que se fijó esa cifra.
La medida se confirmó a través del Decreto 65/2026 publicado este jueves en el Boletín Oficial. Esta decisión forma parte de la estrategia del gobierno de Javier Milei para sostener el superávit fiscal, utilizando la licuación de esta suma fija como herramienta de ajuste.
Los números de febrero
Con el aumento del 2,84% correspondiente a la inflación de diciembre, la jubilación mínima quedó establecida en $359.219,42. Al sumarle el bono fijo de $70.000, el monto total que recibirán los beneficiarios de la Anses será de $429.219,42.
El problema matemático es claro: mientras que los jubilados que ganan por encima de la mínima verán reflejado el aumento pleno del 2,84% en su bolsillo, los que cobran la mínima (la gran mayoría) tendrán una mejora real de apenas el 2,3%, ya que el componente del bono tira el promedio hacia abajo al no moverse.
Quiénes lo cobran
Según la normativa, cobrarán los $70.000 completos quienes perciban el haber mínimo. Para aquellos que superen esa cifra pero no lleguen al tope, recibirán un proporcional hasta alcanzar el techo establecido por la suma del haber base más el bono.