El patrimonio de Manuel Adorni volvió a quedar en el centro de la polémica luego de conocerse la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito, realizada en noviembre de 2025, apenas dos semanas después de asumir como jefe de Gabinete.
Según surge de los registros inmobiliarios, el funcionario adquirió una propiedad de casi 200 metros cuadrados con cochera por un total de USD 230.000. Sin embargo, lo que encendió las dudas no fue solo el momento de la operación, sino la forma en que se concretó: gran parte del monto fue financiado mediante una hipoteca privada otorgada por las propias vendedoras.
En concreto, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, habrían abonado una porción en efectivo y tomado un préstamo de USD 200.000 con dos personas físicas, sin intervención de entidades bancarias. Un dato que no pasó desapercibido es que esas mismas vendedoras habían comprado el inmueble apenas meses antes, en abril de 2025.
La adquisición se suma a otros movimientos recientes del entorno familiar, como la compra de una propiedad en un country de Exaltación de la Cruz durante 2024, lo que alimenta las sospechas en torno a la evolución patrimonial del funcionario.
En ese marco, la Justicia Federal ya mantiene abierta una causa por presunto enriquecimiento ilícito, en la que se analiza el crecimiento de sus bienes desde su desembarco en la gestión pública.