La renuncia de José Luis Espert, en medio del escándalo por los vínculos con el empresario Federico “Fred” Machado, marca un punto de inflexión para el oficialismo. Una reciente encuesta revela el creciente desgaste en la gestión de Javier Milei, a casi dos años de su llegada al poder.
La decisión de José Luis Espert de abandonar su candidatura en la provincia de Buenos Aires se da en un contexto político convulsionado, atravesado por las denuncias que vinculan a su entorno con el empresario Federico “Fred” Machado, investigado por narcotráfico, estafas y lavado de dinero.
El caso sacudió la interna libertaria y expuso tensiones en el seno del Gobierno. A pesar de los intentos por minimizar el impacto, la renuncia del economista —uno de los aliados más cercanos a Javier Milei— terminó por confirmar la profundidad de la crisis.
Una reciente encuesta de opinión pública revela que, a casi dos años del inicio de la gestión, los índices de aprobación del presidente muestran un descenso sostenido, acompañado por un aumento del descontento social y de la percepción de promesas incumplidas.
El Gobierno que llegó al poder con la bandera de “limpiar la casta” enfrenta ahora el desafío de explicar los vínculos que rodean a algunos de sus referentes. En la práctica, los hechos recientes parecen haberlo colocado frente a su propio espejo: uno que refleja aquello contra lo que decía luchar.
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