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Política Política

En febrero, el kirchnerismo iniciará una campaña por la liberación de Cristina

La exmandataria retomó su actividad política en los últimos días.

Cristina Fernández de Kirchner retomó en los últimos días su actividad política de manera gradual y bajo estrictas indicaciones médicas, luego de haber atravesado una apendicitis aguda que derivó en una cirugía y una prolongada internación. La expresidenta recibió el alta médica el 3 de enero de 2026, tras estar dos semanas internada en el Sanatorio Otamendi, y continuó la recuperación en su departamento porteño ubicado en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria.

En ese mismos espacio —convertido otra vez en un centro de decisiones políticas— Cristina realiza caminatas diarias en la cinta como parte de su rehabilitación física y recibe a dirigentes de su entorno más cercano. En los últimos días pasaron por allí figuras clave del kirchnerismo, entre ellos el diputado nacional Juan Grabois y el ex senador Oscar Parrilli, uno de sus operadores políticos que retomará labores directivas en el Instituto Patria.

En su tiempo de convalecencia, la ex vicepresidenta, además de entablar comunicaciones telefónicas y por videollamadas, leyó varios libros: “El niño resentido”, de César González; “El rengo yeta”, de César González; “Perón, pensamiento para la acción política”, de Carlos Piñeiro Iñiguez; La francotiradora de Stalin, de Liudmila Pavlichenko y el último trabajo del periodista y escritor francés Giuliano Empoli “La hora de los depredadores”. El ex asesor del presidente del Consejo de Ministros italiano Matteo Renzi es autor de dos libros imprescindibles para comprender los actuales tiempos políticos: El mago del Kremlin y Los ingenieros del caos.

Tan actuales son los trabajos del ganador del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa que en la página 121 de “La hora de los depredadores” Da Empoli abre el capítulo con una cita de Christian Lindner —exministro de economía y líder del partido liberaldemócrata alemán— dirigida a Elon Musk que dice así: “Elon, he abierto un debate político inspirado en tus ideas y en las de (Javier) Milei.”

Se trata del mismo presidente Argentino al que CFK y el cristinismo duro intentarán dar batalla instalando una vez más una campaña con el lema “Cristina libre” y mostrándola como alternativa a las políticas de La Libertad Avanza. También instalando una agenda mediática distinta a la que se impulsa desde la Casa Rosada.

Si bien la escena que transcurre en el departamento de Constitución es conocida, el contexto es distinto: Cristina vuelve a moverse en un escenario atravesado por la condena judicial, la reorganización del peronismo y la proyección de las elecciones presidenciales de 2027.

Visitas, señales y un nuevo ciclo político

La reaparición que comenzará a hacer la exmandataria después del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio no es casual ni improvisada.

En el kirchnerismo dan por iniciado un nuevo ciclo político a partir de febrero, con una campaña que volverá a girar sobre una consigna ya conocida: “Cristina Libre”. El objetivo es reinstalar la idea de la proscripción política de la exsenadora y advertir que, sin su participación, las elecciones presidenciales de 2027 estarán atravesadas por una “dudosa legitimidad democrática”, en una analogía directa con lo ocurrido con Juan Domingo Perón durante los años de proscripción.

Entre sus allegados de paladar negro, la proyectan lanzada a una hipotética candidatura presidencial, aunque, argumentan, “la palabra final” la tendrá la exdiputada.

CFK está imposibilitada de disputar cualquier cargo y función pública, ya que la Corte Suprema, en junio de 2015, dejó firmada la condena a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en la causa “Vialidad”.

Más allá de ese escollo, en el entorno de CFK aseguran que la expresidenta insistirá en los ejes de agenda que viene planteando desde hace tiempo: la necesidad de una “nueva estatalidad”, la discusión sobre la deuda externa y una crítica frontal al fracaso de las políticas económicas del presidente Javier Milei, a quien describen como políticamente sostenido por el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Sobre la “nueva estatalidad” Cristina Fernández ya había reflexionado que en la Argentina hay una discusión que nadie quiere dar: pensar un nuevo Estado para una nueva nación, y vinculó esa idea con la dependencia estructural del país respecto del Fondo Monetario Internacional. “Lo que hay hacia adelante es una muralla de endeudamiento”, y advirtió que: “nadie quiere discutir la deuda.”

En su entorno interpretan que ese silencio no es casual. “Ni los libertarios ni sectores del propio peronismo quieren discutir un nuevo Estado para un nuevo país. No, quieren discutir a Cristina”, repiten cerca de la exmandataria.

En el entorno de CFK son muy críticos con buena parte del peronismo: “la dejaron aislada”, repiten y de inmediato sostiene que su jefa política mantiene en alto “las tres C”: “cabeza, corazón y coraje.”

Cristina Fernández de Kirchner
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