La Fiscalía solicitó formalmente la elevación a juicio de la causa seguida contra un hombre de 35 años, residente en el barrio Juan Felipe Ibarra, acusado de una seguidilla de delitos en perjuicio de su expareja, con quien tiene siete hijos. Los hechos imputados —que incluyen amenazas, hurto y desobediencia a la autoridad— habrían ocurrido durante el mes de febrero de 2024.
Según informaron las fuentes judiciales encargadas del caso, el acusado ya contaba con una condena previa por violencia de género hacia la misma víctima. Tras haber permanecido detenido durante dos años, el sujeto recuperó la libertad bajo la condición de llevar colocada una tobillera electrónica y respetar una medida de prohibición de acercamiento, por lo cual no convivían.
Sin embargo, a tan solo cinco días de haber egresado del penal, el imputado habría iniciado un "raid" de incumplimientos que se extendió por varias jornadas. Las autoridades detallaron que el sujeto se presentaba en la casa de la víctima en distintos horarios, le sacaba el dinero de la asignación, se llevaba la mercadería y la amenazaba de muerte. Cabe destacar que, a pesar del calvario relatado, en esta oportunidad no se registraron lesiones físicas.
Durante la audiencia celebrada hoy, la defensa del acusado se opuso firmemente a la elevación a juicio y solicitó el sobreseimiento de su representado. El argumento de la defensa técnica sostiene que los hechos descritos no existieron y plantea que era la propia denunciante quien incumplía las medidas dispuestas de manera recíproca.Ante las posiciones encontradas de las partes, la jueza de Género interviniente decidió no emitir una resolución inmediata.
La magistrada dispuso un cuarto intermedio para analizar detenidamente los planteos tanto de la Fiscalía como de la defensa antes de dar a conocer su veredicto final.