Una adolescente de 16 años, domiciliada en el barrio Comercio de Los Juríes, departamento General Taboada, se había enamorado de un joven de la misma ciudad y luego del noviazgo ambos habían manifestado su deseo de convivir en la casa de él. Los padres de la menor no se habrían opuesto a la relación sentimental ni a la convivencia, aunque solo le pidieron a su yerno que la tratara bien.
Sin embargo, luego de seis meses de convivencia, los rumores de violencia llegaron a oídos de la madre de la adolescente, quien comenzó a realizar averiguaciones hasta que su hija mayor le contó que la menor había sido agredida verbal y físicamente.
Inmediatamente, la mujer buscó a su hija, quien en un principio no quiso contarle nada, aunque finalmente desnudó una triste y violenta realidad que sucedía entre las cuatro paredes. En el último episodio, su pareja la había atacado con un tenedor y le provocó lesiones en el brazo al hincarla con el utensilio de cocina, luego de realizarle una escena de celos. Su concubino no habría quedado conforme y la atacó a patadas, a pesar de las súplicas de que dejara de agredirla. Le propinó golpes en las extremidades superiores y en la espalda cuando quedó en cuclillas a causa del intenso dolor.
La adolescente le manifestó que no era la primera vez que era agredida por su pareja durante el medio año que habían convivido hasta entonces.
En este sentido, la mujer recordó que, en una anterior ocasión en la que el padre de la menor había tomado conocimiento de agresiones físicas, el acusado se habría comprometido ante el hombre que no iba a golpear más a su hija.
La adolescente fue trasladada al hospital local para que fuera examinada por un médico, aunque las enfermeras le manifestaron que los profesionales de ese centro de salud no realizan certificados médicos.
La madre realizó la denuncia penal en representación de su hija menor en la Comisaría Comunitaria Nº 48 y se dio intervención a la Dra. Alejandra Sobrero, representante de la Unidad Fiscal de la circunscripción Añatuya, quien instruye la causa como lesiones calificadas por el vínculo. La mujer solicitó ante las autoridades que el sospechoso no se acercara a su hija.