El espeluznante asesinato de un alumno de primer año a manos de un compañero en la Escuela N°40 de San Cristóbal sumó un nuevo y delicado capítulo. En las últimas horas, comenzó a viralizarse un repudiable video que muestra al tirador, que cursa el tercer año, siendo víctima de acoso e intimidaciones por parte de otros jóvenes.
Sin embargo, las autoridades y los investigadores son categóricos: ningún contexto de "bullying" justifica ni atenúa la atroz decisión de ingresar armado a una institución educativa y arrebatarle la vida a un menor inocente.
Mientras la Justicia intenta reconstruir el móvil exacto del ataque, el perfil del agresor mantiene en vilo a toda la comunidad santafesina, ya que nadie en su entorno logró anticipar la tragedia.
"Iba a cazar con el papá"
La principal incógnita sobre cómo un adolescente de 15 años accedió a un arma letal comenzó a despejarse gracias al testimonio de los propios padres de la escuela. Antonella, madre de uno de los alumnos, aportó un dato clave sobre el entorno del tirador: “Lo que yo escuché y hablé con mi hijo es que él iba con su papá a cazar. El arma no era de bala, tenía perdigones, o sea que era un arma de las que usan para cazar”, relató consternada.
La mujer, que conoce tanto al agresor como a su familia, aseguró que no existían antecedentes de violencia en la casa. "No puedo creerlo. Mi hijo me dice: ‘Mirá mamá, la verdad es que no sé. No podemos decirte qué puede haber sido tan grave’”, sumó.
El adolescente que tiroteó la escuela en San Cristóbal habría sufrido de bullying pic.twitter.com/dUIB5gIjwA
— Aire de Santa Fe (@AiredeSantaFe) March 30, 2026
Un alumno "modelo" y el momento de la captura
El desconcierto es total entre los docentes. Carolina Morel, coordinadora de Educación municipal y docente del establecimiento, describió al homicida como un estudiante con una "trayectoria escolar buena" que no era problemático.
“Cuando lo vimos sentado me dio la sensación de que estaba en shock por lo que había hecho. Me da la sensación de que el ataque no fue directo hacia la víctima, fue a manifestarse de esa manera sin medir las consecuencias”, analizó Morel, advirtiendo sobre el impacto de los discursos violentos en los más jóvenes.
La masacre no fue peor gracias a la heroica y desesperada intervención del personal de la escuela. Según los estremecedores relatos de los chicos que lograron huir —quienes aseguraban que el agresor gritaba que "le iba a disparar a todo un curso"—, fueron los preceptores y un asistente escolar quienes evitaron una matanza mayor. "Lo de los preceptores fue tremendo. Lo tomaron por detrás, se le abalanzaron, le sacaron el arma y lo pudieron tranquilizar", detalló la coordinadora.
Conmoción por la víctima
Tras ser desarmado, el agresor quedó detenido y la escuela fue evacuada bajo un fuerte cordón policial. Del otro lado del patio, el saldo era irreparable.
Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno local, confirmó con profundo dolor que el nene de 13 años asesinado pertenecía a una familia muy querida y conocida en la zona. “Acá todos conocen a los padres, al abuelo, a la tía... Fueron y son todos empleados municipales”, lamentó el funcionario, reflejando el luto que hoy envuelve a toda la ciudad.