Una docente de 53 años denunció haber sido víctima de una presunta maniobra fraudulenta luego de detectar consumos y débitos que no había autorizado en su cuenta bancaria, los cuales, según la investigación, superarían los 122 mil pesos dominicanos (3 millones de pesos argentinos).
La damnificada advirtió la existencia de suscripciones a distintas plataformas digitales y compras realizadas de manera virtual con los datos de su tarjeta, por lo que radicó la correspondiente denuncia ante las autoridades.
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A partir de las tareas investigativas, los pesquisas lograron identificar a otra docente como la principal sospechosa de haber copiado los datos de la tarjeta bancaria y utilizado esa información para efectuar los gastos sin consentimiento de la titular.
Con los elementos reunidos durante la investigación, la Justicia ordenó un allanamiento en una vivienda de Puerto Rico, donde los efectivos secuestraron teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos que serán sometidos a pericias para determinar su vinculación con la causa.
La sospechosa quedó supeditada al avance de la investigación judicial, mientras los especialistas continúan analizando las pruebas recolectadas para establecer el alcance de las operaciones y la eventual responsabilidad de la acusada.