Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Policiales

Tras el crimen, Barrelier y Andreani compraron elementos en una ferretería y la dueña contó todo

Una cámara de seguridad captó a la pareja imputada comprando elementos en una ferretería tras el atroz crimen. La dueña del local rompió el silencio y reveló la fría actitud de los sospechosos.

La investigación por el atroz femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo y escalofriante elemento probatorio. Las cámaras de seguridad registraron a Claudio Barrelier y a su expareja, Soledad Andreani, realizando una sospechosa compra en una ferretería del barrio Yofre, en la ciudad de Córdoba, poco tiempo después de ocurrido el crimen.

Las imágenes muestran a la pareja trasladándose a bordo del Ford Ka de color negro, el mismo vehículo que la Justicia señala como el medio utilizado para transportar y descartar los restos de la adolescente de 14 años.

De acuerdo a los datos de la investigación, el pasado 25 de mayo los acusados adquirieron 15 bolsas de mercadería por un valor total de 60 mil pesos. Entre los elementos que se llevaron del comercio figuran materiales habitualmente utilizados en la construcción, como cemento, cal y arena, además de una contundente herramienta de corte.

Para justificar esta extraña adquisición, la mujer argumentó en su defensa que Barrelier únicamente la iba a ayudar con unas reparaciones pendientes en su domicilio.

Mrá también: El caso de Agostina Vega y las discusiones que volvió a abrir alrededor de la Justicia, los tiempos judiciales y la condena social.

 

Frialdad, mentiras y pago en efectivo

La dueña del local comercial rompió el silencio y brindó detalles estremecedores sobre la actitud de la pareja durante la transacción. La mujer relató que los atendió como a cualquier otro cliente y que jamás desconfió de ellos, ya que en el barrio las primeras versiones sobre la desaparición de la menor apuntaban erróneamente a un auto de color rojo.

La testigo precisó que Andreani fue la encargada de bajarse del vehículo para realizar la compra. Mientras elegía los productos, la imputada simulaba estar en una comunicación telefónica con supuestos albañiles que trabajaban en su vivienda. En un momento de la escena, interrumpió la llamada ficticia para consultarle a Barrelier qué otras cosas necesitaban llevarse.

El principal acusado por el femicidio permaneció oculto dentro del rodado y recién descendió cuando su expareja le hizo señas para que la ayudara a cargar las pesadas bolsas, de aproximadamente cinco kilos cada una.

Ambos se mostraron a cara descubierta, bien vestidos y con una actitud que la vendedora describió como común y corriente. La transacción se resolvió de forma rápida y sin dejar rastros bancarios. "Pagó ella, al contado y en efectivo", sentenció la comerciante.

Actualmente, la Justicia analiza el resto de las cámaras de seguridad de la zona para trazar el recorrido exacto que realizaron los detenidos tras retirarse con los materiales.

.

Tu canal de entretenimiento está en el Multi Stream.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso