Un giro definitivo cerró el proceso judicial de uno de los casos más dolorosos del último tiempo en la ciudad de La Banda. En las últimas horas, la Justicia dictó el sobreseimiento total y definitivo para María de los Ángeles Russo, la mujer de 28 años que se encontraba acusada del filicidio de su pequeña hija de 9 años.
La contundente resolución judicial se apoya de manera directa en los resultados que arrojó la junta médica encargada de evaluar la salud mental de la imputada. Tal como se venía anticipando en la etapa de instrucción, un exhaustivo informe elaborado por tres miembros del Cuerpo Médico Forense y un profesional del Gabinete de Psicólogos concluyó que la mujer "no comprende la criminalidad de sus actos", encuadrando su situación legal en la figura de la inimputabilidad.
El fallo que desvincula penalmente a Russo fue un logro directo de la estrategia impulsada por su abogado defensor, el Dr. Diego Alfredo Leguizamón, quien solicitó formalmente el sobreseimiento, medida a la cual la fiscalía no presentó oposición. Desde los primeros momentos de la investigación, el letrado se opuso firmemente a los pedidos de prisión preventiva y solicitó que su representada permaneciera alojada bajo estricto tratamiento en el hospital psiquiátrico de El Polear, priorizando su cuadro de salud mental.
Sin embargo, el cierre de la causa penal no implica su externa. Atendiendo a lo que también estipula la ley de fondo, el juez interviniente ordenó que Russo continúe con su internación psiquiátrica. La joven madre permanecerá alojada en las instalaciones de El Polear hasta que los peritos forenses, a través de los exámenes correspondientes, determinen fehacientemente que han desaparecido las condiciones que la hacen peligrosa para sí misma y para terceros.
De esta manera, la causa penal por el delito de homicidio agravado por el vínculo llega a su cierre formal en la esfera judicial, pero la imputada continuará privada de su libertad ambulatoria bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.