Las autoridades del Hospital Scaravelli, de Tunuyán, dispusieron la separación preventiva de cuatro trabajadores de la salud que se encontraban de servicio el día en que Ayelén Moyano, de 22 años, ingresó al centro asistencial para realizarse una ligadura de trompas y posteriormente falleció.
La decisión fue confirmada mientras avanza una investigación administrativa destinada a determinar si existieron irregularidades en la atención médica brindada a la paciente. En paralelo, la causa judicial continúa bajo secreto de sumario.
Desde el Ministerio de Salud informaron que la medida tiene carácter preventivo y que toda la documentación requerida será puesta a disposición de la Justicia. Asimismo, indicaron que, en caso de comprobarse responsabilidades, la separación de los empleados involucrados será definitiva.
La resolución fue comunicada el mismo día en que familiares, amigos y vecinos de la joven realizaron una movilización hasta el hospital para exigir justicia y el esclarecimiento de lo ocurrido.
Durante la protesta, los padres de Ayelén Moyano, Darío Moyano y María Arroyo, junto a su esposo, Diego Gambarte, encabezaron el reclamo y solicitaron que se determine qué sucedió durante la intervención quirúrgica y la atención posterior.
Según la investigación, la joven había ingresado al hospital para someterse a una cirugía programada de baja complejidad, luego de completar los estudios prequirúrgicos correspondientes. Sin embargo, tras la operación sufrió un paro cardiorrespiratorio, fue reanimada y trasladada nuevamente al quirófano, aunque posteriormente presentó un grave daño cerebral y falleció al día siguiente.
La Justicia busca establecer si la muerte estuvo relacionada con una posible mala praxis durante la intervención o con el tratamiento recibido después de la cirugía, mientras el hospital continúa colaborando con la investigación aportando toda la información solicitada.