El juez federal Guillermo Molinari, con intervención del fiscal Pedro Simón, resolvió dictar el procesamiento con prisión preventiva de seis personas acusadas de formar parte de una organización narcocriminal vinculada al tráfico y venta de cocaína en gran escala.
La medida judicial se desprende de una investigación iniciada tras un operativo realizado el pasado 26 de abril, en el que personal de Gendarmería Nacional logró secuestrar una importante cantidad de estupefacientes y detener a varios sospechosos.
Entre los procesados figuran los internos de la Unidad 35 de Colonia Pinto, Raúl Alejandro Toledo y Maximiliano Ramón Pericón, quienes, según la causa, dirigían las maniobras desde el interior del establecimiento penitenciario.
La investigación sostiene que el funcionamiento operativo de la banda estaba a cargo de M. R. S., D. B. D., D. C. y el remisero A. F. M.
Durante uno de los allanamientos realizados en una vivienda del barrio Avenida, los efectivos incautaron 14,682 gramos de cocaína. Además, en otro procedimiento fueron apresados D. C. y A. F. M., quienes transportaban otros 780 gramos de la sustancia.
En su resolución, el magistrado procesó a M. R. S., D. B. D., Toledo y Pericón por el delito de comercialización de estupefacientes. En el caso de Silva, también se le imputó tenencia de droga con fines de venta.
Por otro lado, D. C. y A. F. M. quedaron acusados por transporte de estupefacientes.
La Justicia también dispuso el embargo preventivo de bienes de todos los imputados por la suma de 10 millones de pesos cada uno, con el objetivo de cubrir posibles responsabilidades económicas derivadas de la causa.
En paralelo, la defensa de D. B. D., representada por el abogado Sergio Crespín, solicitó el beneficio de prisión domiciliaria, argumentando cuestiones familiares y el alejamiento de su entorno cercano.