La investigación por el femicidio de Rocío Belén Gómez, una joven de 25 años asesinada en Santa María de Punilla, Córdoba, sumó nuevos elementos tras conocerse el resultado preliminar de la autopsia, que expuso la violencia extrema con la que ocurrió el ataque.
Según el informe forense, la mujer falleció como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por múltiples heridas punzantes, presuntamente realizadas con un arma blanca.
Los especialistas determinaron que varias de las lesiones comprometieron órganos vitales. Una de las heridas más graves afectó uno de sus pulmones y provocó una lesión en la aorta, generando una hemorragia interna que terminó causando su muerte.
Por el hecho permanece detenido Maximiliano Braudaco, de 40 años, expareja de la víctima y padre de una de sus hijas. El hombre es el principal acusado y quedó a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, Rocío y Braudaco se habían encontrado en una vivienda ubicada en la esquina de Independencia y Echeverrí para mirar la final del Mundial. Sin embargo, durante la madrugada se habría producido una discusión que terminó con una agresión física y el posterior ataque mortal.
La madre de la joven intentó intervenir para detener la situación, pero no pudo evitar el desenlace. Luego salió del domicilio en busca de ayuda y, al regresar, encontró a su hija sin vida.
Tras el crimen, el acusado escapó del lugar. Durante la fuga, un vecino lo vio con una mano ensangrentada y le preguntó qué había sucedido. Según el testimonio incorporado a la causa, Braudaco habría respondido: “Apuñalé a Rocío”.
A partir de esa información, la Policía de Córdoba desplegó un operativo cerrojo y logró detener al sospechoso a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el femicidio.
La causa continúa bajo investigación para determinar todos los detalles del ataque y avanzar con la situación procesal del acusado.