Un grave hecho de violencia se registró durante la madrugada del lunes en el barrio Blas Conrero, donde un enfrentamiento armado dejó a un hombre de 30 años en estado crítico y a uno de los involucrados prófugo.
El episodio ocurrió minutos después de la medianoche y, según los primeros testimonios, tuvo su origen en conflictos previos. De acuerdo con el relato de A. C. S., madre de la joven involucrada, su hija B., de 23 años, se encontraba junto a su actual pareja, M., de 19, en una gomería cercana a su vivienda cuando apareció J., también de 19 años y ex pareja de la mujer.
Siempre según esa versión, el joven comenzó a increparlos y luego agredió físicamente a M. con una llave. La situación escaló rápidamente cuando habría sacado un arma de fuego y efectuado varios disparos, lo que derivó en un intercambio armado que se extendió hasta las inmediaciones de una vivienda ubicada en pasaje Martí al 1.100, cerca de las vías del ferrocarril.
En ese punto, el actual novio habría respondido con un arma. En medio del enfrentamiento intervino el hermano de J. con la intención de frenar la situación, pero terminó herido de bala.
El lesionado, identificado como O. M. C. (30), fue trasladado de urgencia en un vehículo particular al hospital Padilla tras recibir un disparo en el abdomen. Hasta la noche del lunes permanecía internado en estado crítico.
En paralelo, salieron a la luz antecedentes de violencia. La joven aseguró que su relación con su ex pareja estuvo marcada por agresiones y amenazas, incluso hacia sus hijos, y denunció que continúa siendo hostigada. Su madre, en tanto, afirmó que ya habían realizado presentaciones previas sin obtener respuestas.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo del fiscal P. G., mientras que personal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales trabajó en la recolección de pruebas y testimonios. La principal hipótesis apunta a M. como presunto autor del disparo, quien tras el hecho se dio a la fuga y es intensamente buscado.
La mujer cuestionó esa línea investigativa y pidió que se analicen las responsabilidades de todos los implicados. Además, denunció que familiares de uno de los jóvenes habrían manipulado la escena al retirar vainas servidas y señaló demoras en la llegada de la Policía, que —según afirmó— arribó más de una hora después del llamado al 911.