Un vecino de la localidad de Lugones se quedó a pie y con los bolsillos vacíos, luego de caer redondito en la trampa perfecta tras intentar comprar un rodado por las redes sociales.
La odisea comenzó hace tres meses, cuando el joven de 30 años de edad empezó a buscar vehículos en la plataforma de Facebook. La ilusión de cambiar de modelo lo llevó a contactarse con un vendedor, quien le ofreció una tentadora camioneta Ford modelo Duty XLT.
Tras cruzar varios mensajes y acordar los números, pactaron encontrarse en la playa de estacionamiento de un conocido hipermercado de la ciudad Capital. Ahí mismo revisaron la camioneta, ajustaron los últimos detalles y cerraron el supuesto negocio.
El damnificado entregó su propio automóvil, un Volkswagen Vento TCI, y se volvió a su casa manejando la Ford. Una vez en su domicilio, le transfirió cien mil pesos al vendedor para terminar de cubrir la diferencia económica estipulada.
Pero lo peor estaba por venir. Durante la siesta de este miércoles, el joven viajó hasta la ciudad de Añatuya para realizar la verificación policial del vehículo en la Comisaría Comunitaria N° 41.
Al cargar los datos en el sistema, los uniformados le tiraron un verdadero baldazo de agua fría: la Ford tenía un "pedido de secuestro". Completamente devastado, el damnificado radicó la denuncia formal aportando la identidad de los acusados. Frente a la magnitud de la maniobra, la fiscal Florencia Garzón tomó intervención para intentar desentramar la feroz estafa y rastrear el paradero del auto entregado.