Cada 1° de julio comienza en Argentina la tradicional Semana de la Dulzura, una celebración que, año tras año, invita a compartir chocolates, alfajores, caramelos y otras golosinas como símbolo de afecto. La propuesta se extenderá hasta el 7 de julio y volverá a movilizar a millones de personas en todo el país.
Aunque nació como una estrategia comercial para incentivar el consumo de golosinas, con el paso del tiempo la iniciativa se transformó en una costumbre profundamente arraigada en la cultura argentina. Durante estos días, es habitual que parejas, familiares, amigos, compañeros de trabajo y de estudio intercambien dulces como una forma de expresar cariño, agradecimiento o simplemente compartir un momento especial.
Como ocurre cada año, kioscos, supermercados y comercios ofrecen promociones especiales en chocolates, caramelos, bombones y alfajores, impulsando una de las semanas de mayor movimiento para el sector.
El éxito de la propuesta fue tan grande que, en los últimos años, muchas empresas decidieron extender las promociones durante todo julio, dando origen al ya conocido "Mes de la Dulzura", una iniciativa que mantiene vivo el espíritu de compartir pequeños gestos que endulzan el invierno.