En Campo Gallo, vecinos expresaron su preocupación por reiterados episodios en los que personas desconocidas habrían arrojado vidrio picado en distintos caminos rurales, una situación que genera temor entre quienes circulan a diario por la zona.
Según los testimonios, no se trata de un hecho aislado, ya que situaciones similares habrían ocurrido anteriormente. Mientras algunos pobladores lo atribuyen a actos de vandalismo, otros sospechan que podría estar relacionado con maniobras destinadas a facilitar delitos, teniendo en cuenta que muchos trabajadores rurales transitan por esos sectores durante la madrugada o en horas de la noche.
El malestar crece en un contexto en el que, según afirman, los robos continúan en barrios periféricos de la ciudad. Entre los ilícitos más frecuentes, mencionan la sustracción de garrafas, bombas de agua, herramientas y otros elementos del hogar, lo que provoca pérdidas económicas y preocupación en las familias.
Ante este escenario, los vecinos pidieron mayor presencia policial, especialmente en sectores alejados y durante horarios nocturnos, además de que se investiguen los hechos para prevenir nuevas situaciones de riesgo.