Leonardo Ariel Gallardo, de 25 años, conocido en el barrio Juan Díaz de Solís como "Negrito", era el cuarto de siete hermanos y dejó una hija de aproximadamente 18 meses. Intentó asaltar a un vecino que se dirigía a su trabajo, siendo que este se defendió, lo cual resultó en la muerte de Gallardo.
A las 5:30 de la madrugada de ayer, un vecino de la zona sur, que trabaja como guardia de seguridad privada en un establecimiento del centro de la ciudad, se dirigió a su puesto de trabajo. Mientras transitaba por la avenida Leopoldo Lugones, ubicada en la zona sur de la capital, fue sorprendido por dos individuos al llegar a la intersección con la calle Dr. Luis Barrios, en el barrio El Vinalar. Uno de ellos era "Negrito", quien lo interceptó y amenazó de muerte con un cuchillo, exigiendo la entrega de sus pertenencias.
Gallardo, gravemente herido, intentó huir. Corrió atravesando la avenida y finalmente, se desplomó sobre el guardarraíl. Su intención era buscar refugio en la casa de su madre, ubicada a dos cuadras del lugar del incidente, pero colapsó inconsciente debido a la gravedad de la herida. Su cómplice huyó en dirección a la casa de la madre de Gallardo, pero ya era demasiado tarde para salvarlo. El joven quedó tendido junto a una acequia.
La Unidad Fiscal de la Circunscripción de Capital, a cargo de la Dra. Silvia Jaime, intervino en el caso y ordenó que el cuerpo de Gallardo fuera examinado por el médico de Sanidad Policial. El examen reveló una herida punzocortante en la región del hemitórax izquierdo, con una profundidad de aproximadamente 5 centímetros y una extensión de 9 centímetros, además de hematomas compatibles con golpes. El cadáver fue trasladado a la morgue judicial para realizar una autopsia que demostró que la puñalada perforó la cavidad torácica y el corazón, provocando casi inmediatamente la muerte de Gallardo.
El trabajador fue detenido y se incautaron tres cuchillos
Temiendo por su vida, un trabajador decidió escapar del lugar del ataque y se presentó espontáneamente en la Comisaría Comunitaria 11. El personal de seguridad privada declaró: "Se dirigía a trabajar y sufrió un asalto, durante el cual tuvo que defenderse". Además, añadió que "es posible que haya herido a su agresor". No obstante, desconocía que su asaltante había fallecido.
En el curso de la investigación, la Policía confiscó tres cuchillos manchados de sangre y está trabajando para determinar cuál de estas armas blancas se empleó durante el suceso.
Además, los oficiales también incautaron la ropa que el sospechoso llevaba durante el ataque. Se realizará una pesquisa más a fondo.