"Acercate, levantala y llevala porque me voy a pegar un tiro. Llevala porque está muerta; yo la he matado". La frase fue pronunciada dos veces por Diego Salto ante una enfermera tras dispararle dos veces con un rifle a Thania Santillán la mañana del 20 de febrero del corriente año sobre la Ruta Provincial 194, a 7 kilómetros de Las Tinajas, departamento Mariano Moreno. El sujeto no se mató y ahora enfrenta un proceso judicial que lo tiene en el banquillo de los acusados. La jueza de Control de Género, Dra. Norma Morán, le dictó ayer la prisión preventiva por dos años por el delito de homicidio agravado por el contexto de violencia de género, que prevé una pena única de prisión perpetua. De esta manera, hizo lugar a lo solicitado por la fiscal de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, Dra. Lucía González Farías, y los abogados querellantes, Dres. Aída Farrán Serlé y Gilberto Perduca.
A su turno, las Dras. Claudia Paz y Mabel Navarro, abogadas del imputado, no se opusieron a la prisión preventiva, aunque solicitaron autorización para que su cliente recibiera tratamiento psicológico.
El asesinato se produjo a la altura del paraje San José. Aquella mañana, el agente Carlos Caro circulaba adelante en una moto por la Ruta 194 y detrás, a unos diez metros, se movilizaba Thania en otro rodado similar. El policía acompañaba a la joven porque su pareja la había amenazado de muerte. Sin embargo, luego de recorrer 7 kilómetros, a la altura del paraje San José, Diego Salto interceptó a Thania. La acción fue advertida por Caro por el espejo retrovisor, pero al regresar, el imputado le disparó a Thania con un rifle en la espalda, lo que provocó fractura de costilla, perforación del pulmón izquierdo y un colapso o neumotórax. La víctima cayó al piso y su casco protector rodó. Salto le apoyó el caño del arma de fuego en la sien derecha y le disparó por segunda vez. El proyectil atravesó todo el cráneo. Ambas balas quedaron alojadas en el cuerpo. La muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio por un traumatismo encéfalocraneano por herida de arma de fuego.