Una mujer de 36 años de Clodomira tomó conocimiento a través de su hija sobre la existencia de un curandero que atendía en una vivienda de dicha ciudad. A fines del mes pasado se presentó en el lugar y el sujeto le manifestó que cobraba 10 mil pesos la consulta, tras lo cual la "paciente" pagó. Durante la charla, la mujer le manifestó que tiene dolores de cuerpo y posteriormente el curandero le manifestó que para "curarla" debía abonar $ 130 mil. Sin embargo, casi inmediatamente le dijo que a ella no le cobraría porque era una mujer hermosa. La paciente le respondió que estaba en pareja, aunque él le retrucó que ello no importaba y que debía hacer valer su cuerpo. La mujer no accedió a las insinuaciones sexuales y se retiró.
No obstante, el sujeto le envió mensajes por celular solicitándole fotos de ella y de su concubino para ayudarlos a no tener problemas, a lo que la mujer accedió y él la citó para dos días después.
En el "consultorio", el curandero le pidió que se desvistiera para "curarla". En un principio dudó, pero luego accedió al requerimiento y fue "curada". No obstante, luego de que regresara a su casa, el sujeto le envió videos mientras estaba desnuda. La mujer se molestó, pero él le dijo que se quedara tranquila porque era parte del rito.
Siguió citándola para otras sesiones y la hacía desvestir completamente, ocasión en la que seguía filmándola sin su consentimiento.
Finalmente, de acuerdo con la denuncia, le exigió que le practicara sexo oral durante el ritual porque, de lo contrario, iba a viralizar los videos en redes sociales. Por miedo a la vergüenza generalizada, la víctima accedió a saciar sus bajos instintos. El sujeto no la accedió carnalmente porque tendría problemas para mantener un acto sexual de ese tipo. Asimismo, la obligó a enviarle desde su casa videos tocándose sus partes íntimas.
Posteriormente, el curandero le manifestó que debía realizarle un "baño" que tenía un costo de $ 80 mil. Como la mujer le dijo que no tenía el dinero, él le manifestó que el dueño de la propiedad donde alquilaba había comprado los "materiales" para el ritual y debía realizarle sexo oral al dueño de casa. La mujer cumplió con la exigencia del sujeto, tras lo cual el curandero le echó agua y le dijo que no le contaría nada a su pareja.
Cansada de esta situación, la víctima realizó la denuncia en la Policía y se inició una investigación en la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de Banda y Robles. La mujer expuso ante los investigadores que se vio obligada a hacer todas esas cosas por las amenazas de difundir las imágenes íntimas de ella.
Finalmente, el curandero fue detenido por orden judicial.
Trató de hacerla prostituir
La mujer indicó ante los investigadores que trató de hacerla ingresar en el mundo de la prostitución. En ese sentido, le manifestó que si su pareja la corría, se fuera a su casa o la tendría en un lugar cercano a Caspi Corral, donde tendría familiares, de acuerdo con lo que le manifestaba. No obstante, en ningún momento le manifestó que sería su pareja.
Asimismo, le dijo que sabía que a ella "le faltaba plata" y que "podría tener toda la plata que ella quisiera". Ella le consultó cómo haría eso y él le manifestó que conocía a un sujeto con auto con vidrios polarizados con quien podría estar 20 minutos y podría ganar 30 o 40 mil pesos. "No tengas miedo, es un ratito nomás", le habría expresado. Además, le dijo que tenía varios amigos que querían mantener encuentros íntimos, pero ella se negó.