En una reciente resolución del Juzgado de Control y Garantías de la Capital, se hizo lugar al pedido de eximición de prisión a favor de un hombre, en el marco de una causa en la que se investiga un presunto delito de hurto simple.
La solicitud fue presentada por la Dra. Laura Argañaraz, quien asumió la defensa técnica del imputado. En su planteo, la letrada sostuvo la inexistencia de riesgos procesales que justifiquen una medida de coerción personal.
La causa se originó a partir de una denuncia por la supuesta sustracción de bienes desde una vivienda particular, hecho que actualmente se encuentra en etapa investigativa bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal.
De acuerdo a lo resuelto por la jueza interviniente, Dra. María Pía Danielsen, y conforme a los informes fiscales incorporados al legajo, no se verifican elementos que ameriten restringir la libertad del imputado en esta etapa inicial del proceso. En ese sentido, se valoró que la investigación se encuentra en curso y que no existen indicios de entorpecimiento ni peligro de fuga.
En consecuencia, el tribunal resolvió hacer lugar al beneficio solicitado por la defensa, imponiendo al imputado reglas de conducta, entre ellas la obligación de fijar domicilio y comparecer ante la autoridad judicial cada vez que sea requerido.
Cabe señalar que la defensa planteó que el valor total estimado de los bienes denunciados es de escasa entidad económica, lo que refuerza el criterio de proporcionalidad adoptado en esta etapa, resultando innecesaria una medida de mayor gravedad como la privación de la libertad.
La Dra. Argañaraz destacó la importancia del respeto al principio de inocencia y la aplicación de medidas proporcionales en esta etapa del proceso, remarcando que “la libertad debe ser la regla y no la excepción mientras no existan riesgos procesales concretos”.