Un grave episodio de violencia sacudió la madrugada de este lunes la zona del hospital San Bernardo, de Salta, transformando un espacio de salud y calma en un verdadero escenario de guerra. Dos grupos antagónicos se enfrentaron a pedradas entre el interior del nosocomio y la calle, desatando el pánico absoluto entre pacientes, familiares y el personal médico que se encontraba en el lugar.
Los disturbios comenzaron repentinamente frente a la guardia, un sector clave donde decenas de personas aguardaban atención médica. Las corridas, los gritos y el impacto de los proyectiles obligaron a los presentes a buscar refugio inmediato para evitar ser alcanzados por los elementos contundentes.
El detonante: ¿Venganza y una moto robada?
Si bien el caso continúa bajo una estricta investigación, las primeras hipótesis apuntan a que la brutal pelea se originó por un ajuste de cuentas previo. De acuerdo con los testimonios recolectados de los testigos del hecho, un joven ingresó herido a la guardia y dejó estacionada su motocicleta en las inmediaciones.
Minutos más tarde, un segundo grupo de jóvenes arribó al hospital con el fin de hacerse curaciones. Fue en ese instante cuando divisaron el rodado, lo identificaron y comenzaron a destrozarlo. Al percatarse de la situación, la otra facción reaccionó de inmediato, trasladando la sangrienta disputa a las calles con piedras y golpes de puño.
Rápida intervención policial y múltiples detenciones
Alertados por los llamados desesperados al sistema de emergencias y el aviso del personal policial que realizaba tareas preventivas dentro del centro asistencial, los efectivos montaron un rápido operativo cerrojo.
Las autoridades confirmaron que el procedimiento concluyó con la aprehensión de ocho personas, entre las cuales se encuentran tanto sujetos mayores como menores de edad. Pese a que en un primer momento los testigos denunciaron la presencia de armas blancas en medio de las corridas, la requisa arrojó saldo negativo para este tipo de elementos. Todos los involucrados quedaron puestos a disposición de la justicia mientras se esclarecen los pormenores del salvaje enfrentamiento.