#Opinión

| 15/09/2021

El objetivo de Iom Kipur

Reflexión. (Por el Gran Rabino Isaac Sacca).

El objetivo de Iom Kipur

Se dice que Iom Kipur es el “Día del Perdón”. Este concepto no está errado, porque es verdad que este es un día en el que se abren los portones del Cielo y la Misericordia Divina, luego del juicio de Rosh Hashaná. Sin embargo, la traducción correcta es “Día de la Expiación”. Este nombre hace alusión a la idea subyacente de Iom Kipur: la reparación de las faltas cometidas mediante un examen honesto y pormenorizado de lo que hemos hecho, hablado y pensado.


Es normal que, al comienzo de cada año, nos propongamos metas y objetivos en nuestras vidas. Sin embargo, durante el año, sumergidos en la rutina y la materia, tendemos a olvidarnos de esas metas y enfocarnos en cuestiones urgentes, descuidando lo esencial. Llega Rosh Hashaná y recapitulamos: intentamos reprogramar nuestras metas y planear un proyecto nuevo en nuestras vidas. Luego, transcurren los diez días de Teshubá (retorno a la senda del bien), momento propicio para renovar nuestro compromiso con la Torá, los preceptos y las buenas acciones.


Finalmente llega Iom Kipur, un día en que nos alejamos momentáneamente de la rutina y lo material para involucrarnos en un proceso de reflexión y análisis interno. Utilizamos todas nuestras energías para ello. En este ejercicio de introspección, es muy importante ser honestos con nosotros mismos para descubrir el origen de nuestros errores, pero también utilizar el sentido común y no hacer promesas falsas.


Si, por ejemplo, descubrimos que nuestro error en determinada área surge de la ignorancia, propongamos algo viable: estudiar mejor ese tema, dedicándole diez minutos por día. No pretendamos hacer un cambio drástico de un día para el otro, porque el resultado más probable será el fracaso, con el desánimo que eso conlleva.


También es muy importante mejorar en lo fundamental, y no lo superfluo. Si nos enfocamos en las apariencias o en lo externo pero descuidamos lo esencial, probablemente terminemos recayendo en el mismo error una y otra vez. Es preferible presentar un programa concreto, que genere un solo cambio positivo, que abstracciones, con miles de ramificaciones que, en la práctica, no terminen generando nada.


En definitiva, Iom Kipur es un día de reflexión, análisis e introspección. Si utilizamos las herramientas que nos proveyó Dios para conocernos mejor a nosotros mismos y así trabajar nuestras cualidades, ser más generosos y benevolentes con el prójimo y mejorar el mundo, entonces Iom Kipur habrá cumplido su cometido en todo su esplendor.

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