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#Opinión

| 31/05/2021

PACIENTE CERO

¿La CIA tiene a tres personas allí y no ven que se avecina una revolución? Eso es cualquier cosa menos inteligencia. (Ben Afflek, en el Film ARGO).

PACIENTE CERO

Más allá de la gran cantidad de teorías conspirativas que circulan por redes sociales sobre la teórica culpabilidad de la República Popular China en el desarrollo y expansión global de esta pandemia virológica, debemos reconocer que hasta este momento no hay evidencia concreta sobre el origen del virus, que reafirme las acusaciones y pedidos de investigación sobre la fuente de la pandemia encarados por países como Estados Unidos, Francia y Canadá. 

Estos países afirman que el virus se podría haber originado en un laboratorio de la Ciudad de Wuhan. 

En este artículo queremos mostrar datos basados en informes de inteligencia occidentales que existen hace más de dos años; pero que hasta el momento no han sido tomados en consideración seriamente ni han sido unificados en un documento. Datos que por sí mismos no dejan de ser curiosos y que nos llevaran a elaborar también una teoría, no sólo del dónde; sino quizá también del quién, cómo y por qué. 

Para comenzar debemos recordar a modo de reseña histórica, que la práctica de la guerra biológica a lo largo de la historia de la humanidad ha influido en la historia de las guerras del mundo. Y que esta es una táctica que sigue en uso al día de hoy, con o sin tratados, leyes y regulaciones internacionales. Por la sencilla razón de que resulta un arma eficaz que ha sido utilizada con éxito.

Sólo a modo de ejemplo queremos recordar que, en el año 1343 durante las guerras por el control de las rutas comerciales de oriente entre Genoveses y Mongoles, durante el asedio de la Ciudad de Caffa en Crimea y debido a la imposibilidad de los Mongoles de conquistar la plaza fuerte; estos decidieron catapultar dentro de la ciudad a decenas de muertos por la peste negra, ocasionando la infección y posterior fallecimiento de los defensores del bastión.

Pero no solo los cadáveres humanos fueron usados como armas bacteriológicas a lo largo de la historia, ya que los animales también representaron un importante papel en este tipo de guerra. Como lo demuestran las tácticas Hititas de combate que abandonaban ovejas infectadas con la denominada “fiebre de los conejos”, una enfermedad mortal y hasta el día de hoy incurable.

 

El esfuerzo militar Chino

La República Popular China es una potencia comercial y militar internacional en expansión, con aspiraciones de hegemonía global que para poder convertirse en la primer superpotencia debe no solo mantener un poderoso ejército; sino también una tecnología de última generación. Y esa ventaja estratégica puede ser obtenida por desarrollo propio o por espionaje industrial.

Es conocido el esfuerzo chino en obtener de países occidentales información clasificada, secretos militares y patentes tecnológicas. Todo esto a través de diversos medios que incluyen el espionaje a empresas comerciales, institutos científicos y académicos. Como así también utilizando a individuos ya sea de origen chino o a través de corrupción de agentes locales que terminarían trabajando para los organismos de inteligencia del Ejército Popular de Liberación Chino.

Así, encontramos el caso del analista Greg Bergersen de la Agencia de Seguridad de Defensa en Virginia, Estados Unidos, apresado por espionaje. 

O como prueban los resultados de la Operación Aurora del año 2009, efectuada por el Departamento de Justicia de EE.UU. a fin de detener a una red de espías chinos que trataban de obtener patentes biológicas.

El Quien y el Donde

Volviendo a nuestro tema y a la actualidad. La República Popular China posee cuatro Institutos de desarrollo e investigación de patógenos relacionados con la guerra biológica que dependen del Ejército Popular de Liberación, siendo estos:

  1. El Instituto de Veterinaria Militar, de la Academia de Ciencias Militares en Changchun.
  2. El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, en la Región Militar de Chengdu.
  3. El Instituto de Bioseguridad de la Academia China de Virología en Wuhan, Hubei.
  4. El Instituto de Microbiología, de la Academia de Ciencias en Beijing.

Siendo el Instituto de Wuhan una dependencia militar que se dedica en especial al estudio de enfermedades contagiosas, que incluyen la investigación del virus del Ebola, la fiebre del Rift, la fiebre Nipah, el virus de Marburg y la fiebre hemorrágica del Congo, entre otros.

 

La Conexión canadiense

Existe un hecho curioso que relaciona los estudios e investigaciones virológicas desarrollados por Canadá y Estados Unidos con este laboratorio, encontrando un hilo común en la participación de la Dra. Qiu Xiangguo y su equipo de trabajo compuesto por estudiantes de intercambio chinos.

La Dra. Qiu es una destacada científica nacida en Tianjin y graduada en 1985 de la Universidad de Hebei, que emigró a Canadá en el año 1996 y sobre la cual recaen sospechas de espionaje biológico a favor de China.

La Dra. Qiu, luego de su graduación decidió emigrar a Canadá donde en el año 2006 se unió al NML (Laboratorio Nacional de Microbiología) con sede en Winnipeg, alcanzando el cargo de Investigadora en Jefe del Programa de Patógenos Especiales, que incluye desarrollos de virus experimentales de infecciones de transmisión aérea. A su vez la Dra. Qiu debido a su autorización de seguridad participó en Maryland, Estados Unidos y junto a tres científicos del Instituto de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejercito Americano, en estudios de exposición a inmunoterapias por virus contagiosos. 

En el de Abril de 2019, debido al descubrimiento por parte del Servicio Secreto Canadiense de un envío de dos cepas de virus altamente letales de Ebola y Nipah al laboratorio en la Ciudad de Wuhan en China, los agentes canadienses establecieron que la doctora realizó cinco viajes a la Ciudad de Wuhan en China en periodo de tiempo comprendido entre los años 2017 y 2018. Luego de haberse encontrado en su computadora copias de investigaciones secretas en las que ella participó, fue revocado en 2019 su acceso a su trabajo junto con el de su marido el Dr. Keding Cheng y al de otros estudiantes chinos que desempeñaban tareas en su equipo. Quedando la duda de qué otros virus letales para la guerra biológica podrían haber sido enviados al mismo destino durante todo el periodo del trabajo de estos científicos Chinos en la institución canadiense.

Este hecho que fue reconocido en una conferencia de prensa realizada por Secretario General de la OTAN Jens Stoltenberg el 16 de Julio de ese año 2019, donde comentaba el esfuerzo de algunos países por robar tecnología occidental en varios campos (Global News, Julio 16, 2019). Estos hechos si bien son insuficientes por si mismos para establecer un hilo conductor directo, establecen una relación del interés en la investigación de enfermedades virológicas por parte de China y la certeza del desarrollo de estos patógenos en Wuhan.

 

La Conexión americana

 “¿Es verdad que hace muchos años los bomberos apagaban el fuego en vez de encenderlo?” (Ray Bradbury, en Fahrenheit 451).

Luego del comienzo del brote, en diciembre de 2019 y de que Estados Unidos anunciara la prohibición del ingreso a territorio americano de ciudadanos provenientes de China debido a la pandemia que estaba comenzando a afectar al mundo; el FBI conducía una operación para arrestar al Profesor Charles Lieber y a dos de sus asistentes, Zaosong Zheng y Yanqing Ye de nacionalidad china. Lieber se desempeñaba como Director del Departamento de Biología Química de la Universidad de Harvard y dirigía proyectos no especificados para el Instituto Nacional de Salud (NIH) y el Departamento de Defensa (DOD).

Mientras que Yanqing Ye de 29 años, uno de los asistentes arrestados como agente extranjero y actualmente en China, reviste el cargo de Teniente del Ejército de aquel país, Zaosong Zheng de 30 años fue capturado tratando de abordar un avión en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston, con dirección a China el 30 de Diciembre del 2019, con un maletín que portaba veintiún tubos de ensayo conteniendo diferentes tipos de líquidos de color marrón de “Virus Biológicamente Sensibles”, los que según el FBI respondían a células virales del cáncer.

Los cargos contra Lieber y Zheng incluyen acusaciones de espionaje biológico a favor del Gobierno Chino. Sumado a estos cargos contra Lieber, se lo acusa de haber recibido más de un millón de dólares y pagos mensuales de U$S 50.000 durante un periodo no especificado, por enviar sus investigaciones al laboratorio químico-biológico en la (WUT) Universidad Tecnológica de Wuhan, además de acusaciones de falso testimonio al Departamento de Defensa Americano, aunque fuentes del FBI expresan que el caso no está relacionado directamente con el COVID-19.

Este curioso evento nos plantea varias preguntas: Primero, si estos espías pudieron haber enviado anteriormente algún otro tipo de cepas contagiosas como ocurrió en Canadá. Y si el trabajo era de orden civil, ya que el Departamento de Defensa estaba envuelto en todo este asunto. Debemos llamar a la reflexión a nuestros lectores sobre esta curiosa sucesión de actividades de espionaje por parte del Gobierno Chino y la subsecuente relación de la misma con la Ciudad de Wuhan y sus laboratorios.

 

El Laboratorio de Wuhan

El laboratorio de Virología de Wuhan (VIW), ya estaba en la mira de las agencias americanas desde comienzo del 2018. A tal punto que el Cónsul General en Wuhan Jamison Fouss y el Consejero de Ciencia, Tecnología y Medio-Ambiente de la Embajada en Beijín Rick Switzer, habrían realizado al menos dos visitas al lugar enviando informes sobre las actividades de investigación que allí se desarrollaban.

En estas visitas ambos se habrían reunido con el Dr. Shi Zhengli, jefe de Investigación del proyecto Corona-Virus, quien habría publicado estudios sobre la recolección de muestras de virus de murciélagos que podrían ser transmitidos a humanos. Los funcionarios americanos expresaban su preocupación por las investigaciones que se desarrollaban ahí con patógenos relacionados al coronavirus y los riesgos de transmisión a humanos de los desarrollos investigados en dichos laboratorio. En estos cables se destacaba la falta de métodos adecuados de contención, sobre laboratorios potencialmente contaminados y sobre la falta de entrenamiento del personal que manipulaba aquellos virus.

Los funcionarios norteamericanos expresaban que se necesitaba elevar el nivel de seguridad del laboratorio y más apoyo económico americano a fin de hacer al lugar más seguro. (Cuando la prensa solicitó información sobre lo anteriormente descripto, no se obtuvieron respuestas a estos pedidos por parte del Departamento de Estado Norteamericano).

 

La Situación Política China

Una situación totalmente circunstancial fue traída a consideración en un Seminario desarrollado en el Centro Beguin-Sadat en enero del 2020 por el Teniente Coronel de Reserva del Ejército de Israel Dani Shoham, un microbiologista y experto en guerra biológica. 

Shoham recordó un asunto político que estaba sucediendo en China y que tenía la atención de la opinión pública internacional: Las protestas iniciadas en Junio del 2019 en Hong Kong por el cambio en la legislación penal que permitía el traslado al continente de los condenados por crímenes políticos en el enclave. Esto que ponía en peligro la salud física de los disidentes y la autonomía de la ciudad. 

Estas manifestaciones llegaron a ser masivas y multitudinarias. Y ponían en tela de juicio las políticas continentales, haciendo peligrar las inversiones extranjeras y el comercio internacional chino haciéndolo pasible de sanciones económicas.

 

*Este artículo de investigación, tiene ya más de un año. Al momento de su redacción todo lo tratado en este era motivo de investigación (de hecho aún lo es) no existiendo hasta el presente ninguna conexión fehaciente sobre el origen del virus. Es fundamental que se llegue a comprender el origen del virus para prevenir futuras pandemias.

 

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