Nicolás Monserrat le dio el empate a Güemes en un partido clave y ante un rival directo en la lucha por la permanencia, como lo es Alvarado de Mar del Plata, el pasado domingo.
El defensor reconoció que se logró un punto positivo, pero que no deben relajarse de cara a las últimas ocho fechas ya que el objetivo es seguir en la Primera Nacional.
El próximo desafío será All Boys, en el estadio Arturo "Jiya" Miranda, el domingo a las 16.
"Fue un partido muy duro, trabado, cerrado, tal cual lo habíamos planificado. Con nuestras herramientas fuimos a buscar el triunfo y nos encontramos con el gol de ellos. Luego logramos el empate con un penal y hoy con el diario del lunes considero que fue un buen punto. Haber perdido en Mar del Plata hubiese significado un golpe muy duro nuevamente para el grupo. Por suerte pudimos rescatar un empate y ahora tenemos que hacerlo valer de local".
Al mismo tiempo, agregó pensando en lo que se viene en condición de local el próximo domingo frente al "albo" de Floresta:
"Debemos hacernos fuertes en "La Isla" en la parte decisiva, que nadie se lleve nada de aquí. Nos quedan 8 finales y la estamos tomando como tal. No se están dando los resultados, pero hay que seguir, este es el camino y no debemos desesperarnos. Hay que estar más tranquilos que nunca y tomar con frialdad la situación porque es algo complicado estar ahí abajo, no es fácil. El grupo está laburando fuerte y estamos enfocados en el partido contra All Boys, con la misión de que salga todo bien y podamos despegarnos un poco de la zona baja que está todo muy apretado", cerró el jugador.