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No cometas el mismo error de Rocky que puede perjudicar tu salud

En la primera película de Rocky (1976), hay una escena que quedó grabada en la memoria de millones: el protagonista, interpretado por Sylvester Stallone, se levanta antes del amanecer, va a la heladera, rompe varios huevos crudos en un vaso y se los toma de un solo trago.

Rocky se estaba preparando para pelear contra Apollo Creed, el campeón mundial de los pesos pesados, en una oportunidad única que le cambiaría la vida. Su entrenamiento extremo, con rutinas intensas y madrugadas agotadoras, tenía como objetivo superar sus límites y demostrar que no era solo “un don nadie de Filadelfia”.

Pero más allá del simbolismo cinematográfico, esa práctica encierra un riesgo importante para la salud: la salmonella.

Consumir huevos crudos o poco cocidos puede exponer al organismo a esta peligrosa bacteria, causante de una infección gastrointestinal conocida como salmonelosis. Y esto no es un mito urbano ni una exageración: se trata de una advertencia respaldada científicamente por organismos de salud internacionales, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas autoridades sanitarias nacionales.

Los estudios confirman que, aunque no todos los huevos están contaminados, una proporción puede contener la bacteria Salmonella enteritidis, tanto en la cáscara como en su interior. No existe forma visual de detectarla, por lo que el riesgo está siempre latente si el huevo no se cocina correctamente.

Los síntomas de salmonelosis pueden incluir fiebre, dolor abdominal, vómitos y diarrea, y suelen aparecer entre 6 y 72 horas después de la ingesta. En personas con sistemas inmunológicos debilitados, niños o adultos mayores, la infección puede ser grave y requerir hospitalización.

Vía msn

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