A los 67 años falleció el actor y director Jorge Daniel Lorenzo, una figura destacada del ámbito teatral argentino. Nacido el 23 de diciembre de 1958, dedicó su vida al arte escénico y fue un activo impulsor de iniciativas culturales, además de participar en múltiples movilizaciones en defensa del trabajo artístico.
Formado en la Escuela Nacional de Arte Dramático, continuó perfeccionándose en talleres con maestros como Norma Aleandro, Augusto Fernández y Javier Margulis. También estudió canto con Rodolfo Valss y Verónica Díaz Benavente, lo que enriqueció su desempeño tanto en dramas como en comedias musicales.
Su carrera teatral fue amplia y versátil: actuó en producciones del circuito independiente y comercial, participando en obras como Del barrio la mondiola, Potestad, Rojos Globos Rojos, La tempestad, La lección de anatomía, Doña Flor y sus dos maridos, El Diluvio que viene, Las Paredes, Cámara lenta, Acaloradas, Si yo tuviera el corazón y Bodas de sangre, entre muchas otras.
Además, incursionó en el teatro infantil con proyectos como ¿Qué pasa Nuria?, Memiroymemirás, Los paseítos de Manuela y Miguel y Pescadores de caramelos, en los que también asumió la dirección y la adaptación de textos.
En una de sus últimas entrevistas, Lorenzo definió con claridad su pasión por el escenario: “El teatro es sin red. Ahí ves al actor en su esencia, sin cortes, sin ediciones, sin nada”.
Su partida deja una huella profunda en la comunidad artística, que lo recuerda por su talento, su entrega y su amor inquebrantable por el teatro.