El ministro de Relaciones Exteriores indio, Subrahmanyam Jaishankar, afirmó este sábado que las negociaciones comerciales entre India y Estados Unidos continúan, aunque existen algunas "líneas rojas" determinadas por Nueva Delhi. El comentario se produce tras la decisión de Washington de aumentar un 50% los aranceles sobre productos de origen indio.
“Las negociaciones (comerciales entre la India y EEUU) siguen en curso. Pero, en definitiva, tenemos algunas líneas rojas. Las negociaciones siguen en curso, en el sentido de que nadie ha dicho que se suspendan", expresó Jaishankar durante un foro organizado por el diario The Economic Times en Nueva Delhi.
El canciller destacó que las “líneas rojas” de India están relacionadas con los intereses de los agricultores y pequeños productores del país.
Las declaraciones surgen momentos después de que una fuente india, sin identificar, señalara a la prensa que la sexta ronda de negociaciones entre India y EEUU para alcanzar un acuerdo de libre comercio podría posponerse. Esta ronda está programada para finales de agosto.
Hasta ahora, no se ha confirmado si las negociaciones comerciales seguirán el calendario previsto.
Se han realizado cinco rondas para lograr un Acuerdo de Comercio Bilateral (BTA) entre ambos países.
La dinámica de las conversaciones se encuentra condicionada por la imposición de aranceles punitivos por parte de Estados Unidos a productos de India. La primera ronda de aranceles, del 25%, está vigente desde el 7 de agosto, y la segunda está prevista para el 27 de agosto.
Washington ha fundamentado el incremento arancelario en la continua compra de petróleo ruso realizada por India. Tras la invasión de Ucrania en 2022, India incrementó de forma considerable sus adquisiciones de crudo ruso con descuento, consolidándose como uno de los mayores compradores de este recurso.
Entre abril y julio, las exportaciones indias a Estados Unidos, su principal socio comercial, aumentaron un 21,6%, llegando a 33.530 millones de dólares, según reportó el Ministerio de Comercio.
Los dos países buscan duplicar el volumen de su comercio bilateral hasta los 500.000 millones de dólares para 2030.