El cáncer de colon es una de las enfermedades más letales, pero también una de las más prevenibles si se detecta a tiempo. Campañas como la de la presentadora británica Deborah James, fallecida en 2022, ayudaron a visibilizar la importancia de prestar atención a los signos que aparecen en las heces y en el hábito intestinal.
¿Qué es el cáncer de colon y cómo identificarlo?
Este tipo de cáncer se desarrolla en el intestino grueso y suele comenzar con pólipos, pequeñas formaciones que con el tiempo pueden volverse malignas. En sus primeras etapas, puede no presentar síntomas, por lo que estar atento a ciertos cambios en el cuerpo puede marcar la diferencia.
¿Cuáles son los principales síntomas de alerta?
Presencia de sangre en las heces, ya sea roja, brillante o más oscura.Cambios en el ritmo intestinal, como diarrea, estreñimiento o alteraciones en la forma de las deposiciones. Dolor o hinchazón abdominal, sensación de pesadez o inflamación persistente.
Otros síntomas incluyen pérdida de peso sin causa aparente, cansancio excesivo, sensación de evacuación incompleta y mareos. Aunque estos signos no siempre indican cáncer, si persisten por más de tres semanas, es recomendable consultar al médico.
Revisar las heces podría salvar tu vida
Observar lo que ocurre al ir al baño puede parecer incómodo, pero es un paso clave para la prevención. Cambios en el color, textura o frecuencia de las evacuaciones pueden ser indicadores tempranos de una patología intestinal.
La sangre brillante suele asociarse a hemorroides, pero también puede ser una señal de cáncer. La sangre oscura o de aspecto negro puede provenir del intestino o estómago, y requiere atención médica inmediata. La organización Bowel Cancer UK sugiere llevar un registro de los síntomas antes de acudir al especialista, para facilitar un diagnóstico más preciso.
Detección y diagnóstico: ¿cómo se estudia el cáncer de colon?
Las pruebas más utilizadas son la colonoscopia, que permite observar el intestino completo mediante una cámara, y la sigmoidoscopia, que explora una parte del mismo.
También existen test de sangre oculta en materia fecal que pueden detectar señales precoces. El diagnóstico en fases iniciales eleva la tasa de supervivencia al 90% o más. En cambio, si se detecta en etapas avanzadas, la probabilidad de superar la enfermedad disminuye drásticamente.